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Si usted o un familiar están por recibir un trasplante autólogo de células madre y el equipo de hematología mencionó Mozobil, esta guía está pensada para pacientes: primero explica en lenguaje claro qué es el plerixafor, por qué se usa para movilizar células madre y cómo se coordina con el G-CSF y la aféresis, y después detalla su precio en México por farmacia, para que pueda planear el proceso y adquirirlo de forma segura.
Mozobil es un medicamento inyectable cuyo principio activo es el plerixafor. Sirve para movilizar células madre hematopoyéticas —las células que dan origen a toda la sangre— desde la médula ósea hacia la circulación, de modo que puedan recolectarse y guardarse para un trasplante autólogo. Se utiliza siempre en combinación con G-CSF, en pacientes con linfoma no Hodgkin y con mieloma múltiple.
El plerixafor es un antagonista reversible del receptor CXCR4. Las células madre permanecen ancladas dentro de la médula ósea gracias a la unión entre ese receptor y una proteína del ambiente medular llamada CXCL12 (también conocida como SDF-1 alfa). Al bloquear el receptor, el plerixafor suelta ese anclaje y las células madre pasan a la sangre, donde pueden recolectarse. Es un efecto temporal y reversible: por eso el horario de la aplicación es tan importante.
Significa lograr que células que normalmente viven dentro del hueso salgan a la circulación y puedan obtenerse con una simple conexión a una máquina, sin necesidad de punzar el hueso. Antes de que existiera la movilización, las células madre se obtenían aspirando médula ósea en quirófano; hoy, en la gran mayoría de los casos, se recolectan de la sangre periférica.
Porque en un trasplante autólogo el paciente recibe una quimioterapia de acondicionamiento a dosis muy altas, que destruye no solo las células del tumor sino también la médula ósea. Las células madre recolectadas previamente se le devuelven después para que la médula se regenere. Sin una recolección suficiente, ese rescate no es posible y el trasplante no puede realizarse.
No. Mozobil no destruye células tumorales ni interfiere con la división celular: es un movilizador de células madre. Su papel es logístico dentro del tratamiento —hacer posible la recolección—, no citotóxico. Por eso su perfil de efectos secundarios es muy distinto al de la quimioterapia.
Se utiliza exclusivamente para preparar la recolección. No tiene actividad antitumoral propia y no sustituye a ningún tratamiento contra el linfoma o el mieloma. Su beneficio es permitir que se obtengan suficientes células madre para que el trasplante —ese sí, parte del tratamiento del cáncer— pueda llevarse a cabo en tiempo y forma.
El efecto es rápido y transitorio: el número de células madre en la sangre comienza a aumentar a las pocas horas de la inyección y alcanza su punto máximo entre las 10 y las 14 horas aproximadamente. Por eso la aplicación se programa unas 11 horas antes del inicio de la aféresis, para que el pico coincida con la recolección.
Porque en una parte importante de los pacientes el G-CSF por sí solo no consigue movilizar suficientes células. Añadir plerixafor, que actúa por un mecanismo distinto y complementario, aumenta de forma significativa el número de células CD34+ que salen a la sangre y, con ello, la probabilidad de alcanzar la meta de recolección en menos sesiones.
Es aquel en el que el paciente recibe sus propias células madre, recolectadas y congeladas previamente. Tras la quimioterapia de acondicionamiento a dosis altas, esas células se le reinfunden por vía intravenosa, migran a la médula ósea y reconstruyen la producción de sangre. Al ser células propias, no existe riesgo de rechazo ni de enfermedad de injerto contra huésped, a diferencia del trasplante alogénico (de donante).
Para aquellos que son candidatos a un trasplante autólogo y necesitan movilizar células madre junto con G-CSF. En el mieloma, el trasplante autólogo sigue siendo parte del tratamiento estándar en pacientes elegibles, y con frecuencia se recolectan células suficientes para dos trasplantes, previendo la posibilidad de un segundo procedimiento en el futuro.
Para pacientes con linfoma no Hodgkin que van a recibir un trasplante autólogo, habitualmente tras una recaída o ante una enfermedad que no respondió al tratamiento inicial. En este grupo la movilización suele ser más difícil, porque muchos han recibido varias líneas de quimioterapia que dañan la reserva medular.
No. Muchos pacientes movilizan adecuadamente solo con G-CSF, con o sin quimioterapia movilizadora, y nunca necesitan plerixafor. Mozobil se reserva para quienes tienen un conteo insuficiente de células CD34+ en sangre, para quienes ya fracasaron en un intento previo o, según el protocolo del centro, para quienes tienen factores de riesgo claros de movilizar mal.
Los factores más frecuentes son haber recibido muchas líneas de quimioterapia, en especial agentes alquilantes o análogos de purinas; haber recibido radioterapia sobre zonas con médula ósea; la edad avanzada; la infiltración de la médula por la enfermedad; y un recuento bajo de plaquetas previo a la movilización. Todos comparten la misma causa de fondo: una reserva medular disminuida.
Sí. Ese es precisamente uno de sus escenarios de uso: el rescate de una movilización fallida. En estos casos se programa un nuevo ciclo de G-CSF con plerixafor añadido, y en una proporción importante de pacientes se consigue recolectar la cantidad necesaria en el segundo intento. El equipo de trasplantes decide cuándo repetirlo y con qué estrategia.
Porque actúan por mecanismos diferentes y complementarios. El G-CSF aumenta la producción de células en la médula y debilita progresivamente su anclaje; el plerixafor bloquea directamente el receptor CXCR4 que las retiene. Usados juntos, el número de células madre que salen a la sangre es mayor que con cualquiera de los dos por separado. Mozobil no está indicado para usarse solo.
El factor estimulante de colonias de granulocitos (filgrastim y sus variantes) es una proteína que estimula a la médula ósea a producir más células, principalmente neutrófilos, y que en el proceso libera células madre hacia la circulación. Se aplica por vía subcutánea, una vez al día, y es la base de casi todos los esquemas de movilización.
El esquema habitual es G-CSF una vez al día durante cuatro días, y la primera dosis de Mozobil se aplica la tarde del cuarto día, unas 11 horas antes de la aféresis del quinto día. A partir de ahí, ambos medicamentos continúan diariamente mientras dure la recolección.
Con una medición de células CD34+ en sangre periférica, un análisis por citometría de flujo que se realiza antes de conectar al paciente a la máquina. El marcador CD34 identifica a las células madre hematopoyéticas. Si el conteo es suficiente, se procede a la aféresis; si es bajo, el equipo puede posponer la sesión o reforzar la movilización.
Se realizan sesiones adicionales de aféresis en días consecutivos, manteniendo el G-CSF y el plerixafor hasta un máximo de cuatro días. Si aun así no se alcanza la meta, el equipo puede programar un nuevo ciclo de movilización más adelante, con una estrategia distinta —por ejemplo, añadiendo quimioterapia movilizadora— o, en casos seleccionados, valorar una recolección directa de médula ósea.
Mediante una inyección subcutánea, es decir, bajo la piel, en una sola aplicación diaria. No se administra por vía intravenosa ni oral. El volumen es pequeño y la aplicación dura unos segundos.
Habitualmente en el abdomen, alrededor del ombligo, o en la parte superior externa del brazo o del muslo, que son las zonas estándar para inyecciones subcutáneas. Se rota el sitio entre aplicaciones y se evita la piel irritada, enrojecida, endurecida o con moretones.
Personal de salud capacitado dentro del programa de trasplante: enfermería oncológica o hematológica, bajo la indicación del hematólogo. Aunque la vía subcutánea es sencilla, el horario, la dosis y la vigilancia posterior forman parte de un proceso coordinado que no se maneja de forma doméstica.
Aproximadamente 11 horas antes del inicio de cada sesión de aféresis. En la práctica, eso significa aplicarlo por la tarde o noche del día previo, para que el pico de células madre en sangre coincida con la mañana de la recolección.
Porque su efecto es transitorio: el número de células CD34+ en sangre sube, alcanza un máximo y luego vuelve a descender. Si la inyección se adelanta o se retrasa varias horas, el pico no coincide con la aféresis y la recolección puede resultar pobre, obligando a repetir sesiones. El horario no es una recomendación flexible, es parte del tratamiento.
Hasta cuatro dosis, una por día en días consecutivos. Muchos pacientes alcanzan la meta de recolección con una o dos. El equipo decide cada día si hace falta otra, según las células recolectadas y el conteo de CD34+ en sangre.
La dosis recomendada es de 0.24 mg por kilogramo de peso corporal real, una vez al día, sin superar los 40 mg diarios. En pacientes de 83 kg o menos puede emplearse una dosis fija de 20 mg o la dosis calculada por peso. Si existe insuficiencia renal con depuración de creatinina igual o menor a 50 mL/min, la dosis se reduce en un tercio, a 0.16 mg/kg, sin superar los 27 mg al día.
Sí. Se calcula sobre el peso real del paciente, porque la exposición al medicamento aumenta con el peso; de ahí también el tope diario. Por eso el peso se registra antes de iniciar la movilización y la dosis se ajusta si ha cambiado de forma significativa.
Avise de inmediato al equipo de trasplantes: no reprograme la aplicación por su cuenta. Como todo el esquema está sincronizado con el G-CSF y con la sala de aféresis, un cambio de horario puede obligar a mover la sesión de recolección. El equipo decidirá si conviene aplicarla más tarde, ajustar la hora de la aféresis o reprogramar el día completo.
La aféresis es un procedimiento en el que la sangre del paciente sale por una vía venosa, pasa por una máquina centrifugadora que separa el componente deseado —en este caso las células madre— y el resto de la sangre se devuelve al cuerpo por otra vía, de forma continua. Se realiza con el paciente despierto, acostado o semisentado, y puede requerir un catéter venoso central si las venas de los brazos no ofrecen flujo suficiente.
No suele ser dolorosa. Lo más molesto es la punción inicial o la colocación del catéter y permanecer varias horas con los brazos relativamente quietos. Durante el procedimiento pueden aparecer hormigueo alrededor de la boca o en las manos, calambres o escalofríos, causados por el anticoagulante que se usa en el circuito y que baja transitoriamente el calcio; se corrigen con calcio y ajustando el flujo.
Entre tres y cinco horas, aproximadamente, según el volumen de sangre que deba procesarse y el flujo que se logre. Conviene ir al procedimiento con desayuno ligero, ropa cómoda y algo para entretenerse.
Habitualmente entre una y cuatro, en días consecutivos. Con plerixafor añadido, buena parte de los pacientes alcanza la meta en una o dos sesiones. La cifra depende de la meta de células establecida, del peso del paciente y de la calidad de la movilización.
Porque el laboratorio cuenta las células CD34+ obtenidas en cada bolsa y las expresa por kilogramo de peso del paciente. Se considera un mínimo aceptable alrededor de 2 millones de células CD34+ por kg, y una cifra óptima cercana a 4 a 5 millones por kg para un solo trasplante; cuando se prevén dos trasplantes, la meta es mayor. El equipo suma lo recolectado día a día hasta alcanzarla.
Se procesan en el laboratorio, se mezclan con una solución crioprotectora y se congelan a temperaturas muy bajas (criopreservación en nitrógeno líquido), donde pueden conservarse durante años. El día del trasplante se descongelan y se reinfunden por vía intravenosa, como una transfusión.
Unas 11 horas después de la inyección, que es cuando la cantidad de células madre en la sangre alcanza su valor máximo. Si el equipo indica un horario ligeramente distinto, responde al mismo principio: hacer coincidir el pico de movilización con el inicio de la recolección.
Antes de iniciar la movilización se realizan biometría hemática completa con plaquetas, química sanguínea con función renal (creatinina y depuración estimada) y pruebas de función hepática, además de la valoración de la enfermedad de base y del estado general. Durante el proceso se repiten los conteos y se mide el CD34+ en sangre periférica.
Informe si tiene enfermedad renal, antecedentes de reacciones alérgicas graves a medicamentos inyectables, problemas del bazo, infecciones activas, alteraciones importantes de las plaquetas o cualquier evento cardiovascular reciente. Mencione también si ha tenido reacciones vasovagales (desmayos) con inyecciones o extracciones de sangre.
Porque el plerixafor se elimina principalmente por el riñón. Si la función renal está disminuida, el medicamento permanece más tiempo en el organismo y aumenta la exposición, con más riesgo de efectos secundarios. Por eso la dosis se ajusta según la depuración de creatinina.
Sí, con ajuste de dosis. Cuando la depuración de creatinina es igual o menor a 50 mL/min, la dosis se reduce en un tercio (a 0.16 mg/kg), sin superar 27 mg al día. El equipo calcula la depuración antes de iniciar y vigila la función renal durante el proceso.
Informe todo lo que toma, incluidos los productos de venta libre y herbolarios. Tiene especial importancia mencionar los medicamentos que pueden afectar el riñón —como algunos antiinflamatorios y ciertos antibióticos—, los anticoagulantes y antiplaquetarios, y por supuesto el G-CSF y cualquier quimioterapia reciente, porque forman parte del mismo proceso de movilización.
Los más comunes, en general leves y transitorios, son diarrea, náusea, cansancio, reacciones en el sitio de la inyección, dolor de cabeza, dolor articular, mareo y vómito. La mayoría no obliga a suspender el tratamiento y desaparece al terminar la movilización.
Sí: las molestias digestivas están entre sus efectos más frecuentes. Suelen aparecer en las horas siguientes a la inyección y son de intensidad leve. Se manejan con medidas sencillas —hidratación, comidas ligeras— y, si hace falta, con medicamentos sintomáticos que indique el equipo. Avise si la diarrea es intensa o persistente, sobre todo por el riesgo de deshidratación antes de la aféresis.
Sí, los tres son efectos frecuentes. El mareo merece atención especial porque puede acompañarse de reacciones vasovagales: sensación de desmayo, palidez, sudoración fría o baja de presión, generalmente en la primera hora tras la inyección. Por eso se recomienda permanecer sentado o acostado un rato después de la aplicación y levantarse despacio.
Sí, es habitual y suele ser leve: dolor, enrojecimiento, hinchazón, endurecimiento, picor o un pequeño moretón. Rotar el sitio de aplicación y aplicar frío local ayuda. Consulte si la zona se pone muy caliente, dolorosa o supura, ya que eso sí podría indicar una infección.
Sí, aunque es poco frecuente. Se han descrito reacciones de hipersensibilidad graves, incluidas reacciones anafilácticas con caída de la presión arterial y choque. Por eso el paciente permanece bajo vigilancia durante y después de la administración, en un entorno con el equipo necesario para atender ese tipo de reacción.
Busque atención urgente ante: dificultad para respirar, hinchazón de cara, labios o garganta, ronchas generalizadas, mareo intenso o sensación de desmayo (posible reacción alérgica grave); dolor en la parte superior izquierda del abdomen o en el hombro izquierdo, que obliga a descartar un problema del bazo; sangrado o moretones inusuales; o fiebre y signos de infección.
Sí. La combinación de G-CSF y plerixafor produce un aumento marcado de los glóbulos blancos (leucocitosis), que es precisamente el efecto buscado: refleja que las células están saliendo de la médula. Es transitorio y los valores se normalizan al terminar la movilización, pero obliga a vigilar los conteos.
Por tres razones: para medir las células CD34+ y decidir cuándo iniciar la aféresis, para vigilar los glóbulos blancos y las plaquetas, y para controlar la función renal y el estado general. Estos resultados guían cada decisión diaria del equipo.
Sí: puede observarse un descenso del número de plaquetas (trombocitopenia), al que también contribuye la propia aféresis, ya que parte de las plaquetas queda retenida en el circuito. Por eso se realizan conteos frecuentes y, si las plaquetas bajan demasiado, el equipo puede espaciar las sesiones o transfundir.
Porque en pocos días ocurren varios cambios simultáneos: subida de leucocitos, descenso de plaquetas, posible reacción a la inyección, molestias por el anticoagulante durante la aféresis y, con poca frecuencia, complicaciones como el aumento de tamaño del bazo. La supervisión permite ajustar dosis, horarios y sesiones en tiempo real, que es lo que hace que el proceso llegue a buen término.
No se recomienda. En estudios en animales, el plerixafor ha mostrado toxicidad embriofetal y malformaciones, por lo que puede causar daño al feto. Solo se consideraría si el beneficio superara claramente el riesgo, una situación excepcional dentro de un programa de trasplante.
Informe al equipo médico antes de la primera dosis. En mujeres en edad reproductiva se realiza una prueba de embarazo antes de iniciar. Si el embarazo se confirma, el equipo replanteará el calendario del trasplante y las alternativas disponibles.
Se recomienda utilizar un método anticonceptivo eficaz durante el tratamiento y por un tiempo después de la última dosis; su médico le indicará el periodo exacto, considerando también la quimioterapia de acondicionamiento, que tiene sus propias precauciones y suele ser más restrictiva.
Se recomienda interrumpir la lactancia durante el tratamiento, ya que no se sabe si el plerixafor pasa a la leche materna ni qué efecto podría tener en el lactante. Converse con su equipo el momento en que podría reanudarse, teniendo en cuenta el conjunto del proceso de trasplante.
A temperatura ambiente, alrededor de 25 °C, con excursiones permitidas entre 15 y 30 °C, dentro de su estuche original. Es un frasco de dosis única: una vez abierto se utiliza y se desecha el remanente. Manténgalo fuera del alcance de los niños.
No. A diferencia de muchos medicamentos biológicos, Mozobil no requiere refrigeración ni cadena de frío. Tampoco debe congelarse.
La exposición a calor excesivo o a congelación puede alterar el producto y comprometer su eficacia. No debe utilizarse si el frasco estuvo fuera de rango, si la solución se ve turbia, con partículas o con un color distinto al transparente o amarillo pálido, o si el envase está dañado. Ante cualquier duda, informe al equipo médico antes de la aplicación.
Porque no es un medicamento aislado, sino una pieza dentro de un proceso sincronizado en el que intervienen el G-CSF, los conteos de CD34+, la sala de aféresis, el laboratorio de criopreservación y el calendario del trasplante. Además requiere ajuste de dosis por función renal y vigilancia de reacciones alérgicas y de los conteos sanguíneos. Fuera de ese contexto, el medicamento simplemente no cumple su propósito.
Sí. Mozobil es un medicamento de prescripción y de uso especializado: su venta requiere receta médica con nombre y cédula profesional del hematólogo o del médico responsable del programa de trasplante. Su aplicación corresponde a personal de salud, dentro del calendario de movilización. Un vendedor dispuesto a entregarlo sin receta es una señal de alerta clara sobre la procedencia del producto.
Precios de referencia actualizados al 22 de September de 2026. Los precios pueden variar entre farmacias y con el tiempo.
En México, el precio de Mozobil 24 mg (Plerixafor) en su presentación de Frasco ámpula con 24 mg en 1.2 mL (20 mg/mL) de solución inyectable subcutánea, dosis única oscila aproximadamente entre $140000 MXN y $207724.77 MXN, según la farmacia.
El precio corresponde a un frasco ámpula de 24 mg en 1.2 mL. La dosis habitual es de 0.24 mg por kilogramo de peso, con un tope de 40 mg al día, de modo que un paciente de 70 kg necesita alrededor de 17 mg, es decir, menos de un frasco por aplicación, mientras que una persona de más de 100 kg puede requerir más de uno. Como Mozobil se administra una vez al día hasta por cuatro días consecutivos, el costo total depende del peso del paciente y del número de sesiones de aféresis que haga falta realizar; muchos pacientes recolectan suficientes células madre con una o dos dosis. A este costo se suma el del factor estimulante de colonias de granulocitos (G-CSF), la aféresis y el procedimiento de trasplante.
Plerixafor
20 mg / mL · 24 mg por frasco de 1.2 mL
Antagonista reversible del receptor CXCR4, bloquea su unión con la quimiocina CXCL12 (SDF-1 alfa)
| Farmacia | Precio (Frasco ámpula con 24 mg en 1.2 mL (20 mg/mL) de solución inyectable subcutánea, dosis única) |
|---|---|
| Farmacia Oncológica Santa RitaFarmacia de alta especialidad · medicamento auténtico verificado | $140,000 MXNComprar ahora |
| Farmalisto México | $207,538 MXN |
| Farmacias Especializadas | $207,724.77 MXN |
Precios de referencia recabados de farmacias especializadas en México. No constituyen una oferta de venta ni reemplazan la cotización directa con cada establecimiento.
Para identificar Mozobil original, revise que el estuche llegue sellado, con el nombre del laboratorio, el número de lote y la fecha de caducidad legibles y coincidentes entre la caja y la etiqueta del frasco, y que el tapón y el precinto de aluminio estén intactos. La solución debe ser transparente, incolora o de color amarillo muy pálido, sin partículas visibles. Desconfíe de los precios muy por debajo del mercado y de las ventas por redes sociales, aplicaciones de mensajería o sitios sin domicilio verificable: la movilización de células madre ocurre en una ventana de tiempo muy estrecha, coordinada con el G-CSF y con la sala de aféresis, y un producto falso o inactivo significa una recolección fallida, con la necesidad de repetir todo el proceso y de retrasar el trasplante. Adquiéralo únicamente en farmacias con farmacéutico responsable que emitan factura y puedan documentar la procedencia del lote.
En nuestras referencias de 2026, el frasco de 24 mg va de $140,000 a $207,724.77 MXN según la farmacia, y Farmacia Oncológica Santa Rita ofrece el precio más accesible. El número de frascos depende del peso del paciente y de cuántos días de movilización indique el equipo de trasplantes.
Mozobil se utiliza junto con factor estimulante de colonias de granulocitos (G-CSF) para movilizar células madre hematopoyéticas desde la médula ósea hacia la sangre, de modo que puedan recolectarse por aféresis y utilizarse en un trasplante autólogo. Está indicado en pacientes con linfoma no Hodgkin y con mieloma múltiple.
Habitualmente entre una y cuatro dosis, una por día, hasta por cuatro días consecutivos. Muchos pacientes recolectan suficientes células madre tras una o dos sesiones de aféresis; el equipo decide con el conteo de células CD34+ en sangre y con el resultado de cada recolección.
No. Mozobil no destruye células tumorales ni trata directamente el cáncer: es un movilizador de células madre. Su función es preparar la recolección de las células que después se le devolverán al paciente tras la quimioterapia de acondicionamiento del trasplante.
Se aplica por vía subcutánea aproximadamente 11 horas antes del inicio de cada sesión de aféresis, después de que el paciente ha recibido G-CSF una vez al día durante cuatro días. Respetar ese horario es clave, porque el pico de células madre circulantes debe coincidir con la recolección.
Sí. Mozobil es un medicamento de prescripción y de uso especializado; su venta requiere receta médica del hematólogo o del equipo de trasplante de células madre, y su aplicación corresponde a personal de salud dentro de un programa de trasplante.