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Si después de un trasplante de riñón le indicaron Myfortic (ácido micofenólico) para proteger el órgano trasplantado, esta guía está pensada para pacientes: primero explica en lenguaje claro cómo funciona, cómo debe tomarse, qué análisis y precauciones exige y qué señales de alerta no deben ignorarse, y después detalla el precio de Myfortic 360 mg en distintas farmacias de México.
Myfortic es un medicamento inmunosupresor cuyo principio activo es el ácido micofenólico, en forma de micofenolato sódico, en tabletas de liberación retardada de 360 mg. Sirve principalmente para prevenir el rechazo de un riñón trasplantado. Se utiliza junto con otros medicamentos inmunosupresores, según el esquema que defina su equipo de trasplante.
El ácido micofenólico bloquea una enzima (la inosina monofosfato deshidrogenasa) que los linfocitos necesitan para fabricar los componentes de su ADN. Como otras células pueden obtenerlos por otras vías, el efecto recae sobre todo en los linfocitos T y B, que son los que atacan el órgano trasplantado. Al frenar su multiplicación, se reduce el riesgo de rechazo.
Porque disminuye la actividad del sistema inmunológico. Ese es justamente su objetivo tras un trasplante, ya que el sistema inmunológico reconoce al órgano nuevo como "extraño". La consecuencia es que también se reducen las defensas frente a infecciones y algunos tipos de cáncer, y de ahí la importancia del seguimiento médico.
Impide que los linfocitos se multipliquen y se activen contra el riñón trasplantado. Con menos linfocitos reactivos, el organismo tolera mejor el injerto. No actúa solo: se combina con otros inmunosupresores (por ejemplo, un inhibidor de la calcineurina como ciclosporina o tacrolimus) y, con frecuencia, corticosteroides.
Por lo general durante todo el tiempo que el órgano trasplantado siga funcionando. La inmunosupresión es un tratamiento de largo plazo. El equipo de trasplante puede ajustar la dosis o el esquema con los años, pero no debe suspenderse por cuenta propia.
Porque el riñón trasplantado proviene de otra persona y, sin inmunosupresión, el sistema inmunológico lo atacaría y lo dañaría. Myfortic forma parte de los esquemas que previenen el rechazo agudo y ayudan a que el injerto dure más tiempo.
Se utiliza junto con otros medicamentos. Los esquemas habituales combinan un inhibidor de la calcineurina (ciclosporina o tacrolimus), un antiproliferativo como Myfortic y, en muchos casos, corticosteroides. No lo tome como único tratamiento a menos que su equipo de trasplante lo indique.
El riesgo de rechazo aumenta, incluso si se siente bien. Un rechazo puede dañar el riñón de forma permanente y llevar a la pérdida del injerto. Si por algún motivo no puede tomarlo (vómito, falta de medicamento), comuníquese de inmediato con su equipo de trasplante.
Fiebre, malestar parecido a una gripe, dolor o sensibilidad sobre el riñón trasplantado, disminución de la cantidad de orina, hinchazón, aumento rápido de peso y presión arterial alta. A veces no hay síntomas y solo se detecta por análisis, por eso los controles periódicos son tan importantes.
No. Que el riñón funcione bien es precisamente el resultado del tratamiento. Si lo suspende, el rechazo puede aparecer sin síntomas previos. Cualquier cambio debe decidirlo su nefrólogo o su equipo de trasplante.
La dosis habitual en adultos con trasplante renal es de 720 mg dos veces al día, es decir, dos tabletas de 360 mg por la mañana y dos por la noche, a intervalos regulares de unas 12 horas. Las tabletas se tragan enteras con agua. Siga exactamente la dosis que le indicó su médico.
En general se recomienda tomarlo con el estómago vacío, una hora antes o dos horas después de comer. Si le provoca molestias digestivas, coménteselo a su equipo de trasplante en lugar de cambiar la forma de tomarlo por su cuenta; lo esencial es hacerlo siempre de la misma manera.
Porque la comida puede modificar la forma en que se absorbe el medicamento y, con ello, los niveles en la sangre. Cambiar de un día a otro entre tomarlo con y sin alimentos puede hacer que los niveles varíen, lo que dificulta mantener una protección estable.
No. Deben tragarse enteras. Romper o triturar la tableta destruye el recubrimiento entérico y expone el estómago y a otras personas al polvo del medicamento, que puede ser dañino, en particular durante el embarazo.
El recubrimiento entérico hace que la tableta atraviese el estómago sin disolverse y libere el medicamento en el intestino delgado. Este diseño busca disminuir las molestias del estómago y hacer más predecible la absorción.
Tómela en cuanto lo recuerde. Si ya casi es la hora de la siguiente, omita la olvidada y continúe con el horario habitual. No tome una dosis doble. Si olvida dosis con frecuencia, coménteselo a su equipo de trasplante.
No tome una dosis adicional por su cuenta. Avise a su equipo de trasplante, sobre todo si el vómito es repetido o si no puede retener sus medicamentos, ya que perder dosis de inmunosupresores aumenta el riesgo de rechazo.
Comuníquese de inmediato con su médico o acuda a urgencias con el envase. Una sobredosis puede aumentar el riesgo de infecciones, alterar las células de la sangre y causar problemas digestivos. No espere a que aparezcan síntomas.
No. Ambos liberan finalmente ácido micofenólico en el organismo, pero son productos distintos: micofenolato de mofetilo (por ejemplo, CellCept) es un profármaco en cápsulas o tabletas sin recubrimiento entérico, y Myfortic es una tableta de liberación retardada de micofenolato sódico.
El ácido micofenólico es la molécula activa. El micofenolato sódico es su sal, usada en Myfortic con recubrimiento entérico. El micofenolato de mofetilo es un éster que el cuerpo transforma en ácido micofenólico. Por su composición y liberación, las dosis en miligramos no equivalen.
No. Las formulaciones no son equivalentes miligramo por miligramo. La dosis equivalente entre ambos productos no es una simple conversión de miligramos y la calcula su equipo de trasplante. Cambiar sin ajuste puede dejarle sub o sobredosificado.
Porque requiere calcular la dosis equivalente y vigilar después su respuesta y sus análisis. Un error puede provocar rechazo por dosis insuficiente o toxicidad por exceso. Nunca cambie de marca o formulación por su cuenta.
Porque reduce la actividad de los linfocitos, que son parte esencial de la defensa contra virus, bacterias y hongos. Esto aumenta el riesgo de infecciones comunes y de infecciones oportunistas que normalmente no afectarían a una persona sana.
Fiebre o escalofríos, tos o dolor de garganta persistentes, dolor o ardor al orinar, orina turbia, diarrea persistente, heridas que no cicatrizan o se enrojecen, ampollas dolorosas en la piel (posible herpes zóster) y cualquier malestar general inexplicable.
Comuníquese con su equipo de trasplante el mismo día. No se automedique con antibióticos. Las infecciones pueden avanzar rápido en pacientes inmunosuprimidos, y el médico puede pedir estudios y ajustar temporalmente el tratamiento.
Sí. Puede favorecer la reactivación de virus latentes, como el citomegalovirus (CMV), los virus del herpes, el virus BK (que puede dañar el riñón trasplantado) y las hepatitis B y C. Por eso se hacen pruebas de seguimiento y, a veces, se indican medicamentos preventivos.
Lávese las manos con frecuencia, evite el contacto cercano con personas enfermas, cocine bien los alimentos y evite productos crudos sin higiene, mantenga al día las vacunas permitidas, cuide su higiene bucal y siga las indicaciones de su equipo de trasplante sobre profilaxis y viajes.
Una biometría hemática con frecuencia (semanal el primer mes, luego con menos frecuencia durante el primer año y según indicación después), química sanguínea con creatinina para valorar el riñón, pruebas hepáticas y los niveles de los otros inmunosupresores que use, como tacrolimus o ciclosporina.
Porque el ácido micofenólico puede disminuir estas células. Pocos glóbulos blancos aumentan el riesgo de infecciones, pocos glóbulos rojos causan anemia, y pocas plaquetas favorecen el sangrado. Detectarlo a tiempo permite ajustar el tratamiento.
Sí. Puede provocar anemia, leucopenia (con bajada de neutrófilos) y trombocitopenia. Los síntomas incluyen cansancio, palidez, infecciones frecuentes o moretones con facilidad, y se manejan con ajustes o suspensiones temporales.
Porque es la forma más directa de detectar a tiempo un rechazo, una infección viral o una toxicidad por otros medicamentos. Se vigila la creatinina, la orina y, en algunos casos, se realiza una biopsia del injerto.
Sí. Si baja mucho el número de neutrófilos, si hay una infección seria o si aparecen efectos digestivos intensos, el médico puede reducir o suspender la dosis de forma temporal y reiniciarla cuando se estabilice. Esa decisión la toma siempre el equipo de trasplante.
Los más frecuentes son diarrea, náuseas, vómito, dolor abdominal, infecciones (sobre todo urinarias y virales), disminución de células sanguíneas, dolor de cabeza, presión arterial alta y edema. La mayoría son manejables.
Sí, son de los efectos más comunes, y suelen aparecer al inicio o con dosis altas. A menudo mejoran con el tiempo o con un ajuste de la dosis, por lo que debe comentarlos con su equipo médico.
Manténgase hidratado y avise a su equipo de trasplante. La diarrea persistente puede deshidratarle, alterar los niveles de otros medicamentos y a veces se debe a una infección. No suspenda ni reduzca la dosis por su cuenta.
Sí, aunque con menor frecuencia: úlceras, sangrado digestivo, perforación intestinal o inflamación del colon. Se manifiestan con dolor abdominal intenso, heces negras o con sangre y vómito con sangre.
Fiebre o signos de infección; heces negras o con sangre, vómito con sangre o dolor abdominal fuerte; moretones o sangrados inusuales; palidez y cansancio marcados; falta de aire; confusión, debilidad o cambios en la visión; reacciones alérgicas (hinchazón de cara o dificultad para respirar); y cambios en lunares o la piel.
Sí. Como otros inmunosupresores, aumenta el riesgo de desarrollar linfoma y otros cánceres, especialmente cáncer de piel. Este riesgo depende de la intensidad y duración de la inmunosupresión. No debe preocuparse en exceso, pero sí cumplir los controles y consultar ante cualquier cambio.
Porque con las defensas reducidas, el organismo tiene menos capacidad de eliminar células dañadas por la radiación ultravioleta, lo que aumenta el riesgo de cáncer de piel. La protección solar es una de las medidas más eficaces para reducirlo.
Use protector solar de amplio espectro (FPS 30 o más) todos los días y reaplíquelo, use ropa protectora, sombrero y lentes, busque sombra en las horas de mayor radiación y evite las camas de bronceado. Acuda a revisiones dermatológicas periódicas.
Cualquier lunar que cambie de tamaño, color o forma, manchas o bultos nuevos, llagas que no cicatrizan, costras persistentes o zonas rojas y escamosas. Consulte con un dermatólogo sin esperar la próxima cita.
Entre los principales: azatioprina (no se recomienda combinarla), antiácidos con aluminio o magnesio, colestiramina y secuestradores de sales biliares, aciclovir, ganciclovir y valganciclovir, rifampicina, ciertos antibióticos y los anticonceptivos hormonales, cuya eficacia puede disminuir. También pueden modificarse sus niveles con otros inmunosupresores.
Sí. Los antiácidos con hidróxido de aluminio o de magnesio reducen la absorción del ácido micofenólico, y los medicamentos que modifican la acidez del estómago pueden afectar cómo se libera la tableta con recubrimiento entérico. Consulte con su equipo antes de tomarlos y no los use al mismo tiempo que Myfortic.
Porque muchos productos, incluso los de venta libre o naturales, pueden modificar sus niveles o aumentar la toxicidad. Los suplementos de hierro, calcio o magnesio, los antiinflamatorios y los productos herbales pueden ser relevantes. Lleve siempre una lista actualizada.
Las vacunas inactivadas (como la de la influenza, COVID-19, neumococo o hepatitis B) pueden aplicarse, aunque la respuesta puede ser menor. Lo ideal es vacunarse antes del trasplante y consultar con su equipo cuáles y cuándo aplicarlas.
Porque las vacunas de virus vivos atenuados (como sarampión, rubéola y paperas, varicela, fiebre amarilla o la vacuna oral contra la polio) podrían causar la infección que buscan prevenir cuando las defensas están bajas. Evite también el contacto cercano con personas recién vacunadas con virus vivos cuando su médico lo indique.
Porque el ácido micofenólico puede causar daño grave al feto: pérdida del embarazo y malformaciones congénitas. Es uno de los medicamentos con advertencia más estricta en este aspecto, por lo que el tratamiento debe acompañarse siempre de planificación.
Sí. Se ha asociado con una proporción elevada de abortos espontáneos en el primer trimestre y con malformaciones, sobre todo de oído, cara (labio y paladar hendido), extremidades, corazón, esófago, riñón y sistema nervioso.
Sí, en mujeres que pueden embarazarse. Suele realizarse una prueba antes de iniciar el tratamiento, repetirse poco después y luego en las consultas de seguimiento, según lo indique su equipo.
Se recomienda un método anticonceptivo eficaz, en muchos casos más de uno (por ejemplo, hormonal más barrera), durante el tratamiento y hasta 6 semanas después de suspender. Como Myfortic puede reducir la eficacia de los anticonceptivos hormonales, es recomendable una barrera adicional.
Comuníquese de inmediato con su equipo de trasplante. No suspenda el medicamento por su cuenta: hacerlo pone en riesgo el injerto. El médico valorará cambiar el esquema y dar seguimiento especializado.
Sí. Se recomienda usar preservativo durante el tratamiento y al menos 90 días después, y que la pareja con capacidad de embarazarse use también un método anticonceptivo. Se aconseja no donar semen durante ese periodo.
No se recomienda amamantar durante el tratamiento ni por unas semanas después de la última dosis, ya que el ácido micofenólico podría pasar a la leche y afectar al bebé.
A temperatura ambiente, en su blíster y empaque original, protegido de la humedad y de la luz, y fuera del alcance de los niños. No lo guarde en el baño ni en lugares calurosos.
No. Basta con conservarlo a temperatura ambiente en su envase original.
No las tire a la basura común ni al inodoro, ni intente partirlas. Entréguelas en un punto de acopio de medicamentos o pregunte a su farmacia u hospital cómo desecharlas. Evite tocar tabletas rotas y lávese las manos si lo hace, en especial si está embarazada o planea estarlo.
Sí. Myfortic es un inmunosupresor de prescripción que debe indicar y supervisar un especialista en trasplantes o nefrología. Las farmacias formales piden receta médica válida para surtirlo; desconfíe de quien se lo venda sin solicitarla.
Precios de referencia actualizados al 29 de September de 2026. Los precios pueden variar entre farmacias y con el tiempo.
En México, el precio de Myfortic 360 mg (Ácido micofenólico (micofenolato sódico)) en su presentación de Caja con 120 tabletas de liberación retardada con recubrimiento entérico de 360 mg oscila aproximadamente entre $8500 MXN y $10722.54 MXN, según la farmacia.
El precio corresponde a la caja de Myfortic 360 mg con 120 tabletas. Con la dosis habitual en adultos con trasplante renal (720 mg dos veces al día, es decir, cuatro tabletas de 360 mg al día), una caja equivale aproximadamente a un mes de tratamiento, por lo que el precio de la caja se aproxima al costo mensual. Entre farmacias, las unidades de alta especialidad suelen ofrecer un precio considerablemente menor que otras opciones por el mismo producto original. Al ser un medicamento de patente, no existe un genérico de Myfortic con el mismo producto.
Ácido micofenólico (como micofenolato sódico)
360 mg por tableta
Inhibidor de la inosina monofosfato deshidrogenasa (IMPDH), antiproliferativo de linfocitos
| Farmacia | Precio (Caja con 120 tabletas de liberación retardada con recubrimiento entérico de 360 mg) |
|---|---|
| Farmacia Oncológica Santa RitaFarmacia de alta especialidad · medicamento auténtico verificado | $8,500 MXNComprar ahora |
| Farmacias Especializadas | $10,722.54 MXN |
Precios de referencia recabados de farmacias especializadas en México. No constituyen una oferta de venta ni reemplazan la cotización directa con cada establecimiento.
Para identificar Myfortic original, revise que la caja llegue sellada y con el nombre del laboratorio, el número de lote y la fecha de caducidad legibles y coincidentes entre el estuche y el blíster, y que las tabletas y el blíster estén íntegros, sin señales de manipulación. Desconfíe de los precios muy por debajo del mercado y de las ventas por redes sociales, aplicaciones de mensajería o sitios sin domicilio verificable. Un inmunosupresor falso, caducado o mal conservado puede no contener la dosis correcta y dejar sin protección al órgano trasplantado, con riesgo de rechazo y pérdida del injerto, o exponer al paciente a sustancias desconocidas. Adquiéralo únicamente en farmacias con farmacéutico responsable que soliciten receta y emitan factura.
En nuestras referencias de 2026, la caja de Myfortic 360 mg con 120 tabletas va de aproximadamente $8,500 a $10,722.54 MXN según la farmacia. Farmacia Oncológica Santa Rita ofrece el precio más accesible. Con la dosis habitual, una caja equivale aproximadamente a un mes de tratamiento.
Myfortic contiene ácido micofenólico (micofenolato sódico) y se utiliza para prevenir el rechazo de un riñón trasplantado, junto con otros inmunosupresores. Actúa frenando la multiplicación de los linfocitos que atacan el órgano trasplantado.
No. Las tabletas tienen recubrimiento entérico y deben tragarse enteras. Partirlas o triturarlas destruye el recubrimiento y expone a otras personas al polvo del medicamento, que puede ser dañino durante el embarazo.
No. Ambos liberan ácido micofenólico, pero son formulaciones distintas y sus miligramos no son equivalentes. No cambie de uno a otro por su cuenta; el cambio debe hacerlo su equipo de trasplante con ajuste de dosis.
No se recomienda. El ácido micofenólico puede causar pérdida del embarazo y malformaciones congénitas. Las mujeres que puedan embarazarse necesitan pruebas de embarazo y anticoncepción eficaz durante el tratamiento y unas semanas después; los hombres deben usar preservativo durante el tratamiento y al menos 90 días después.
Sí. Myfortic es un inmunosupresor de prescripción que indica y supervisa un especialista en trasplantes o nefrología. Las farmacias formales piden receta médica válida para surtirlo.