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Si usted o un familiar tiene púrpura trombocitopénica inmunitaria (PTI) crónica y los corticosteroides o la inmunoglobulina no han logrado mantener las plaquetas en niveles seguros, el hematólogo puede haber mencionado Nplate como siguiente paso. Esta guía está organizada en dos partes: primero la sección informativa —qué es el romiplostim, cómo sube las plaquetas, cómo se aplica y qué esperar del tratamiento— y después una comparativa de precios del vial de 250 mcg en farmacias de México.
Nplate 250 mcg es el nombre comercial del romiplostim, un medicamento biológico fabricado por Amgen que se clasifica como agonista del receptor de trombopoyetina (TPO-RA). Se presenta en vial de polvo liofilizado de 250 mcg para reconstituir y administrar por inyección subcutánea. A diferencia de otros tratamientos para la PTI que suprimen el sistema inmunológico, el romiplostim actúa estimulando directamente la producción de plaquetas en la médula ósea, compensando la destrucción periférica causada por los anticuerpos autoinmunes.
Está indicado en adultos y niños de al menos 1 año con PTI crónica que no han respondido de forma adecuada a corticosteroides, inmunoglobulinas intravenosas o esplenectomía, o para quienes estas opciones no son adecuadas.
Las plaquetas son producidas en la médula ósea por células precursoras gigantes llamadas megacariocitos, cuya proliferación y maduración dependen de una hormona natural: la trombopoyetina (TPO). El romiplostim es una proteína de fusión Fc-péptido (denominada "peptibody") que se une y activa el mismo receptor que la TPO natural —el receptor c-Mpl— pero con una estructura diferente que le confiere mayor vida media en el organismo.
Al activar el receptor c-Mpl en los megacariocitos, Nplate estimula su proliferación y maduración acelerada, lo que aumenta la producción de nuevas plaquetas. Este efecto compensa la destrucción periférica de plaquetas que ocurre en la PTI por anticuerpos autoinmunes, elevando el recuento plaquetario a niveles que reducen el riesgo de sangrado.
Nplate tiene dos indicaciones principales aprobadas por FDA, EMA y en México:
Fuera de la PTI, Nplate puede utilizarse en algunos contextos específicos como tratamiento de trombocitopenia grave antes de procedimientos urgentes, siempre a criterio del hematólogo especialista.
Pueden recibir Nplate los pacientes con PTI crónica que cumplen los criterios de fallo o inadecuación a tratamientos previos y no presentan contraindicaciones. La principal contraindicación es la hipersensibilidad conocida al romiplostim o a la albúmina humana (excipiente del producto). Se requiere precaución en pacientes con riesgo de progresión a síndrome mielodisplásico (SMD) o leucemia, ya que el receptor de TPO que Nplate activa también está presente en algunas células hematopoyéticas anómalas.
El hematólogo realiza una evaluación completa antes de iniciar Nplate: examen de médula ósea si hay indicios de displasia, evaluación de la función orgánica y revisión del historial de tratamientos previos para confirmar que se cumplen los criterios de indicación.
La púrpura trombocitopénica inmunitaria (PTI) es una enfermedad autoinmune en la que anticuerpos del propio sistema inmunológico reconocen y destruyen las plaquetas, reduciendo su recuento en sangre (trombocitopenia). Sus síntomas incluyen aparición fácil de moretones (equimosis), manchas rojas puntiformes en la piel (petequias), sangrado prolongado de encías, nariz o heridas, y en casos graves, hemorragias internas o en el sistema nervioso central.
Nplate ayuda porque actúa sobre el componente "productivo" de la enfermedad: aunque no elimina los anticuerpos que destruyen las plaquetas, estimula la médula ósea para que produzca más plaquetas de las que se destruyen. Con el tiempo, el recuento plaquetario se eleva hasta niveles que previenen los sangrados más graves, mejorando la calidad de vida del paciente.
El hematólogo puede considerar Nplate cuando el paciente tiene PTI crónica con recuentos de plaquetas persistentemente bajos (habitualmente por debajo de 30,000/µL o con síntomas hemorrágicos activos) y no ha respondido suficientemente a las opciones estándar. La decisión incluye la evaluación del riesgo hemorrágico actual, el historial de tratamientos previos (corticosteroides, IgIV, rituximab, esplenectomía), la función hepática (dado que el romiplostim se procesa en el organismo), y la voluntad del paciente de comprometerse con el monitoreo semanal de plaquetas que requiere el tratamiento.
En algunos casos, el hematólogo puede recomendar Nplate antes de la esplenectomía si el paciente necesita elevar sus plaquetas para poder operarse con mayor seguridad, o como alternativa definitiva cuando la cirugía no está indicada.
Sí. Este es precisamente el escenario para el que Nplate está indicado. Los corticosteroides (prednisona, dexametasona) e inmunoglobulinas intravenosas (IgIV) son los tratamientos de primera línea para la PTI, pero tienen limitaciones: los corticosteroides causan efectos adversos graves a largo plazo (osteoporosis, diabetes, hipertensión), y tanto ellos como la IgIV suelen producir respuestas transitorias que requieren retreatamiento frecuente.
Cuando estos tratamientos no logran mantener plaquetas ≥ 30,000-50,000/µL de forma sostenida, o cuando los efectos adversos impiden su uso continuo, Nplate ofrece un mecanismo de acción completamente diferente —estimulación directa de la producción medular— que es independiente de los mecanismos inmunológicos que los tratamientos anteriores intentaron modular.
Sí. Nplate está aprobado tanto en adultos como en niños de al menos 1 año con PTI crónica. En niños, la dosis se calcula de forma especialmente cuidadosa por kilogramo de peso, y la presentación de 250 mcg permite administrar dosis precisas incluso en los más pequeños. La eficacia y el perfil de seguridad en población pediátrica son comparables a los observados en adultos, según los estudios clínicos disponibles.
En adultos mayores, Nplate puede usarse sin restricción de edad específica, aunque el hematólogo vigila con mayor atención el riesgo de evolución clonal (aparición de anomalías citogenéticas en la médula ósea) y de eventos trombóticos, que pueden ser más frecuentes en personas de mayor edad con comorbilidades.
Nplate se administra mediante inyección subcutánea (debajo de la piel), una vez por semana. El polvo liofilizado del vial debe reconstituirse previamente con el diluyente estéril incluido en el kit (agua bacteriostática para inyección) siguiendo las instrucciones del prospecto. La solución reconstituida debe ser clara e incolora; no debe usarse si está turbia o tiene partículas.
La inyección puede aplicarse en el abdomen (evitando el área alrededor del ombligo), el muslo o la parte posterior del brazo. Deben rotarse los sitios de aplicación entre semanas. Una vez que el paciente o cuidador recibe la capacitación adecuada del equipo médico, puede realizarse la autoadministración en casa, lo que elimina la necesidad de desplazarse semanalmente al centro de salud.
La dosis se calcula en mcg por kilogramo de peso corporal porque la cantidad de medicamento necesaria para estimular la médula ósea adecuadamente depende del tamaño del paciente: un paciente más grande tiene más masa de médula ósea y necesita más romiplostim para producir el mismo efecto proporcional. Usar una dosis fija para todos los pacientes resultaría en sobredosis para los más pequeños y subdosis para los más grandes.
El ajuste según el conteo de plaquetas es igualmente importante: el objetivo no es maximizar la producción de plaquetas, sino mantenerlas en un rango seguro (habitualmente 50,000-200,000/µL). Si las plaquetas están muy bajas, el médico aumenta la dosis; si están muy altas (>400,000/µL), la reduce para evitar trombocitemia y el riesgo de coágulos que conlleva.
La respuesta a Nplate varía de semana a semana según factores biológicos individuales: la actividad del proceso autoinmune que destruye las plaquetas fluctúa, el estado de la médula ósea cambia, y el propio efecto del romiplostim tarda días en reflejarse en el recuento periférico de plaquetas. Sin ajuste semanal, el recuento podría oscilar de forma peligrosa entre la trombocitopenia grave (riesgo de sangrado) y la trombocitemia (riesgo de coágulos).
El ajuste semanal es especialmente intensivo al inicio del tratamiento. Una vez que el recuento de plaquetas se estabiliza en el rango objetivo durante varias semanas consecutivas, el médico puede espaciar los ajustes y los controles. El paciente no debe modificar la dosis por cuenta propia, ya que el riesgo de error es alto sin el respaldo del conteo sanguíneo correspondiente.
Nplate se aplica una vez por semana, siempre el mismo día de la semana para mantener un intervalo regular entre dosis. La regularidad es importante para mantener niveles estables del medicamento en sangre y una producción de plaquetas constante. El hematólogo indica el día más conveniente según el horario del paciente y los días en que puede realizarse el control de plaquetas previo al ajuste de dosis.
A diferencia de otros tratamientos para la PTI que se administran diariamente, el esquema semanal de Nplate facilita el cumplimiento del tratamiento y permite que el paciente planifique sus actividades con mayor libertad.
Si olvida la dosis semanal, aplíquela en cuanto lo recuerde si aún queda tiempo suficiente antes de la siguiente dosis programada. Si ya está próxima la fecha de la siguiente dosis, omita la dosis olvidada y retome el ciclo semanal habitual sin doblar la dosis siguiente. El olvido ocasional de una dosis generalmente no tiene consecuencias graves, pero el recuento de plaquetas puede bajar más de lo esperado durante esa semana.
Si los olvidos son frecuentes, comuníquelo al hematólogo: un recuento inestable de plaquetas por olvidos frecuentes expone al paciente a riesgos tanto de sangrado (plaquetas bajas) como de trombosis (plaquetas excesivamente altas al retomar el tratamiento). El médico puede ayudarle con estrategias para mejorar el cumplimiento.
La mayoría de los pacientes respondedores comienzan a ver un aumento en el recuento de plaquetas entre la primera y la tercera semana de iniciado el tratamiento. El recuento máximo de la primera dosis suele observarse alrededor de los días 12 a 16. En algunos pacientes, la respuesta completa (plaquetas ≥ 50,000/µL) puede tardar 3-4 semanas en establecerse, especialmente cuando la dosis inicial es baja y requiere ajustes graduales al alza.
No espere un aumento inmediato desde el primer día. La producción de plaquetas es un proceso biológico que tarda varios días en reflejarse en el recuento periférico: primero aumentan los megacariocitos en médula, luego se liberan las plaquetas maduras a la sangre. El médico monitorea el recuento semanalmente durante las primeras semanas para guiar el ajuste de dosis.
En los estudios pivotales (Kuter et al., Lancet 2008), el 79-88% de los pacientes con PTI crónica alcanzaron plaquetas ≥ 50,000/µL con romiplostim, frente al 0% en el grupo placebo. Más allá del recuento, los pacientes respondedores reportaron reducción en episodios de sangrado, menor necesidad de tratamientos de rescate (IgIV, transfusiones de plaquetas), reducción en las visitas a urgencias y mejoría en la calidad de vida.
Sin embargo, un 20-25% de los pacientes no responde adecuadamente a Nplate. La falta de respuesta tras 4 semanas a dosis adecuada es indicación para que el hematólogo reevalúe el diagnóstico y considere alternativas. No todos los casos de trombocitopenia son PTI, y un diagnóstico incorrecto explicaría la falta de respuesta al romiplostim.
El objetivo de Nplate en PTI no es alcanzar un recuento de plaquetas "normal" (150,000-400,000/µL en personas sanas), sino mantenerlo en el mínimo necesario para prevenir sangrados clínicamente significativos. Ese umbral es habitualmente de plaquetas ≥ 50,000/µL, suficiente para la mayoría de las actividades cotidianas y para tolerar procedimientos médicos menores.
Buscar la normalización completa implicaría usar dosis más altas, lo que aumentaría innecesariamente el riesgo de trombocitemia (plaquetas > 400,000/µL) y con ella el riesgo de coágulos. La estrategia de usar la dosis mínima efectiva para mantener plaquetas en el rango seguro es la más equilibrada en términos de eficacia y seguridad a largo plazo.
En muchos pacientes con PTI crónica, el tratamiento con Nplate es prolongado e indefinido mientras se mantenga la respuesta y la tolerabilidad. No existe un límite máximo establecido; algunos pacientes lo han utilizado durante más de 5 años con eficacia sostenida. La PTI crónica es, en muchos casos, una enfermedad que requiere manejo a largo plazo.
Sin embargo, tras un período prolongado de respuesta sostenida (plaquetas estables durante muchos meses), algunos hematólogos intentan una reducción gradual y supervisada de la dosis para explorar si la enfermedad ha entrado en remisión espontánea. Este proceso requiere monitoreo estrecho, ya que la remisión no es predecible y el recuento puede volver a caer en cualquier momento.
Los efectos adversos más frecuentes de Nplate son cefalea (dolor de cabeza), fatiga, artralgias (dolor articular), mareo, insomnio y nasofaringitis. Estos efectos son generalmente leves a moderados y suelen remitir con el tiempo. En el sitio de inyección pueden aparecer enrojecimiento, dolor leve o un pequeño hematoma, que disminuyen con la rotación adecuada de los sitios de aplicación.
A nivel hematológico, el riesgo más relevante es la trombocitemia si la dosis es excesiva (plaquetas > 400,000/µL), que puede predisponer a eventos tromboembólicos. En pacientes con PTI tratados durante períodos prolongados también existe un riesgo de reticulina medular (depósito de fibras en la médula ósea) que requiere vigilancia periódica.
Sí, si la dosis es excesiva para el paciente. Cuando las plaquetas superan los 400,000/µL (trombocitemia), aumenta el riesgo de formación de coágulos (trombosis venosa o arterial). Por ello, el hematólogo ajusta la dosis de Nplate para mantener las plaquetas en el rango terapéutico (50,000-200,000/µL habitualmente) y no más. Si el recuento supera los 400,000/µL, la dosis se reduce o se suspende temporalmente hasta que las plaquetas vuelvan al rango objetivo.
Los pacientes con factores de riesgo trombótico adicionales (síndrome antifosfolípido, historia de trombosis previa, factores de riesgo cardiovascular) requieren vigilancia más estrecha durante el tratamiento con Nplate.
Contacte al médico de forma urgente o acuda a urgencias si presenta:
Al suspender Nplate, el recuento de plaquetas comienza a disminuir en la mayoría de los pacientes con PTI, generalmente dentro de la primera a la segunda semana tras la última dosis. En algunos casos, el recuento puede caer incluso por debajo del nivel previo al tratamiento (efecto de rebote o trombocitopenia de rebote), lo que puede aumentar transitoriamente el riesgo de sangrado durante 1 a 4 semanas.
Por esta razón, la suspensión de Nplate nunca debe ser abrupta ni decidida por el paciente sin consultar al médico. Si por alguna razón se interrumpe el tratamiento (cirugía, acceso al medicamento, cambio de terapia), el hematólogo debe planificar el monitoreo de plaquetas con mayor frecuencia durante las semanas siguientes y, si es necesario, establecer un tratamiento puente de rescate (corticosteroides, IgIV) para cubrir el período de transición.
El monitoreo durante el tratamiento con Nplate incluye: biometría hemática completa con recuento de plaquetas (semanal al inicio y hasta que la dosis se estabilice), frotis de sangre periférica para detectar cambios morfológicos (formas inmaduras o anómalas), y evaluación clínica de la respuesta al tratamiento. En pacientes en tratamiento prolongado, algunos hematólogos solicitan biopsia de médula ósea periódica para descartar progresión a SMD o depósito excesivo de fibras de reticulina.
El médico también evalúa periódicamente la función hepática y renal, aunque no existen alteraciones específicas esperadas con el romiplostim en pacientes sin comorbilidades previas en estos órganos.
Durante la fase de ajuste inicial, el recuento de plaquetas debe revisarse semanalmente, ya que la dosis se ajusta cada semana según el resultado. Una vez que la dosis se estabiliza y el recuento se mantiene de forma consistente en el rango objetivo durante varias semanas consecutivas, la frecuencia puede reducirse a cada 2 semanas y posteriormente una vez al mes.
Si se realiza cualquier ajuste de dosis (al alza o a la baja), los controles semanales vuelven a ser necesarios hasta que el nuevo nivel de plaquetas se estabilice. Nunca omita los controles incluso cuando se sienta bien: la trombocitemia puede no dar síntomas hasta que ocurre un evento trombótico grave.
Antes de comenzar Nplate, informe al médico sobre todos los medicamentos que toma, incluyendo anticoagulantes (warfarina, apixabán), antiagregantes plaquetarios (ácido acetilsalicílico, clopidogrel) y suplementos, ya que pueden interactuar con el efecto del romiplostim sobre las plaquetas. También comunique antecedentes de trombosis, síndrome antifosfolípido, enfermedades hematológicas previas o neoplasias.
Las mujeres en edad fértil deben usar anticonceptivos efectivos durante el tratamiento, ya que los datos de seguridad en el embarazo son limitados y el romiplostim no se recomienda durante la gestación. En caso de embarazo, notifíquelo al médico de inmediato. Para la lactancia, se recomienda no amamantar durante el tratamiento por precaución.
Nplate actúa estimulando la producción de plaquetas en la médula ósea a través del receptor de trombopoyetina. Este mecanismo solo es útil cuando la médula ósea es funcional y el problema es la destrucción periférica excesiva de plaquetas (como en la PTI) o la producción insuficiente por estimulación inadecuada. En otros tipos de trombocitopenia donde el problema es la médula ósea misma (aplasia medular severa donde no quedan megacariocitos, invasión tumoral de médula, toxicidad por quimioterapia aguda), Nplate no puede compensar porque no hay células respondedoras.
Asimismo, en trombocitopenias causadas por otras enfermedades sistémicas (lupus, medicamentos, infecciones), el tratamiento debe dirigirse a la causa subyacente, no solo a estimular la producción. El hematólogo es quien determina si la causa de la trombocitopenia justifica el uso de un agente estimulante como Nplate.
Mientras las plaquetas no hayan alcanzado el nivel objetivo (habitualmente ≥ 50,000/µL), es recomendable evitar actividades con riesgo elevado de traumatismos o hemorragia: deportes de contacto o de alto impacto (futbol, artes marciales, ciclismo de montaña), actividades con riesgo de caída (esquí, escalada), procedimientos invasivos electivos y la automedicación con antiinflamatorios que inhiban la función plaquetaria (como el ácido acetilsalicílico o el ibuprofeno sin indicación médica).
Una vez que el recuento se estabiliza en el rango objetivo, la mayoría de las actividades cotidianas son seguras. El hematólogo puede orientar individualmente qué actividades son apropiadas según el nivel actual de plaquetas del paciente.
Las vacunas inactivadas (influenza, neumococo, hepatitis B, etc.) pueden administrarse durante el tratamiento con Nplate, aunque la respuesta inmune puede ser ligeramente menor si el paciente también recibe inmunosupresores concomitantes. Las vacunas de virus vivos (como la triple viral o la varicela) requieren consultar con el hematólogo si el paciente recibe otros tratamientos inmunosupresores además de Nplate.
Para procedimientos médicos invasivos (cirugía, endoscopia, biopsia), el hematólogo evaluará si el recuento de plaquetas es suficiente para proceder con seguridad. Si las plaquetas están por debajo del umbral mínimo para el procedimiento, puede ajustarse la dosis de Nplate o planificarse tratamiento de rescate previo para elevar el recuento.
Los datos de seguridad de Nplate en mujeres embarazadas son muy limitados. Los estudios en animales mostraron que el romiplostim puede cruzar la placenta y estimular la producción de plaquetas fetales; aunque no se documentaron malformaciones fetales, el riesgo en humanos no puede descartarse. Por esta razón, Nplate no se recomienda durante el embarazo a menos que el beneficio para la madre supere claramente el riesgo potencial para el feto, a criterio del especialista.
Las mujeres en edad fértil deben usar anticonceptivos efectivos durante el tratamiento con Nplate. Si ocurre un embarazo durante el tratamiento, notifíquelo al hematólogo de inmediato para reevaluar el manejo. En cuanto a la lactancia, se desconoce si el romiplostim se excreta en la leche materna humana; por precaución, se recomienda no amamantar durante el tratamiento con Nplate.
Sí. Nplate (romiplostim) es un medicamento biológico de alta especialidad que requiere receta médica emitida por un hematólogo para su adquisición en México. No puede comprarse sin prescripción vigente en ninguna farmacia autorizada. El tratamiento implica monitoreo semanal de plaquetas y ajuste continuo de dosis bajo supervisión del especialista; intentar obtenerlo sin receta, además de ser ilegal, no garantiza la autenticidad ni la calidad del producto.
El uso de Nplate fuera de la supervisión médica —a dosis no controladas o sin monitoreo de plaquetas— puede resultar en trombocitemia con riesgo de coágulos, o en trombocitopenia de rebote si se interrumpe bruscamente, poniendo en riesgo la vida del paciente.
El Nplate original de Amgen viene en un vial sellado con polvo liofilizado blanco a blanquecino, en una caja que incluye el vial de diluyente estéril (agua bacteriostática para inyección) y jeringas de precisión, con el holograma de Amgen, número de lote y fecha de caducidad vigente. La solución reconstituida debe ser clara e incolora; una solución turbia, con partículas o de color anormal no debe usarse.
Compre exclusivamente en farmacias de especialidad hematológica u oncológica con domicilio físico verificable, farmacéutico responsable con cédula y capacidad de emitir factura electrónica (CFDI). Desconfíe de precios sustancialmente más bajos que el mercado, de vendedores en redes sociales y de proveedores que no soliciten receta. Un producto adulterado o caducado puede no elevar las plaquetas, dejando al paciente expuesto a un sangrado grave sin tratamiento efectivo.
Precios de referencia actualizados al 26 de June de 2026. Los precios pueden variar entre farmacias y con el tiempo.
En México, el precio de Nplate (Romiplostim) en su presentación de Vial de 250 mcg de polvo liofilizado para solución inyectable subcutánea oscila aproximadamente entre $16000 MXN y $17278 MXN, según la farmacia.
Nplate 250 mcg se dosifica semanalmente por vía subcutánea y la dosis se ajusta cada semana según el peso corporal y el conteo de plaquetas. En muchos pacientes adultos, una aplicación semanal puede requerir más de un vial de 250 mcg dependiendo del peso y la dosis calculada en mcg/kg. El médico determina el número exacto de viales por semana. Las diferencias de precio entre farmacias son relativamente pequeñas, pero las farmacias de alta especialidad suelen ofrecer el precio más competitivo con garantía de cadena de frío.
Romiplostim
250 mcg
Agonista del receptor de trombopoyetina (TPO-RA) · proteína de fusión Fc-péptido (peptibody recombinante)
| Farmacia | Precio (Vial de 250 mcg de polvo liofilizado para solución inyectable subcutánea) |
|---|---|
| Farmacia Oncológica Santa RitaFarmacia de alta especialidad · medicamento auténtico verificado | $16,000 MXNComprar ahora |
| Farmacias Especializadas | $17,105 MXN |
| Farmacia San Pablo | $17,278 MXN |
Precios de referencia recabados de farmacias especializadas en México. No constituyen una oferta de venta ni reemplazan la cotización directa con cada establecimiento.
Nplate es un medicamento biológico fabricado por Amgen que requiere refrigeración estricta entre 2 y 8 °C hasta el momento de su uso. Desconfíe de cualquier oferta fuera de canales autorizados: un producto apócrifo, mal conservado o caducado puede ser completamente ineficaz y dejar al paciente sin protección ante un sangrado grave. Compre únicamente en farmacias de especialidad verificadas que garanticen la cadena de frío, entreguen el vial sellado con holograma de Amgen y emitan factura (CFDI).
En nuestras referencias de 2026, Nplate 250 mcg cuesta entre $16,000 y $17,278 MXN por vial en las farmacias consultadas. La Farmacia Oncológica Santa Rita ofrece el precio más bajo ($16,000 MXN). El número de viales semanales depende del peso y la dosis prescrita por el hematólogo.
Nplate (romiplostim) es un agonista del receptor de trombopoyetina que estimula la produccion de plaquetas en la medula osea. Esta indicado en adultos y niños de al menos 1 año con purpura trombocitopenica inmunitaria (PTI) cronica que no han respondido suficientemente a corticosteroides, inmunoglobulinas o esplenectomia.
Nplate se aplica una vez por semana mediante inyeccion subcutanea (debajo de la piel), habitualmente en el abdomen, muslo o brazo. La aplicacion puede realizarla un profesional de salud o el propio paciente (o cuidador) una vez recibido el entrenamiento adecuado por el equipo medico.
No todos los pacientes responden igual. En los estudios clínicos, aproximadamente el 79-88% de los pacientes con PTI alcanzaron plaquetas mayor o igual a 50,000/µL. Un porcentaje no responde adecuadamente; en esos casos el hematólogo evalua otras opciones terapeuticas. La respuesta suele evaluarse a las 4 semanas de iniciado el tratamiento.
Sí. Nplate requiere receta médica de un hematólogo para su adquisicion en Mexico. Es un medicamente biologico de alta especialidad que debe prescribirse y supervisarse por un especialista, con controles semanales de plaquetas especialmente al inicio del tratamiento.