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Si le recetaron Skyrizi, esta guía está pensada para pacientes: primero explica de forma clara qué es el medicamento y cómo se usa, y después detalla su precio en México por farmacia. Así puede resolver sus dudas antes y durante el tratamiento, y comprarlo con seguridad.
Nota editorial: Skyrizi 150 mg contiene risankizumab, un medicamento biológico que bloquea específicamente la interleucina-23 (IL-23), una proteína clave en la inflamación de enfermedades autoinmunes. En México, Skyrizi 150 mg se utiliza principalmente para tratar la psoriasis en placas moderada a grave y la artritis psoriásica. Una de sus principales ventajas es que, después de las dos dosis iniciales, solo requiere una aplicación cada 12 semanas, lo que lo convierte en uno de los esquemas más cómodos entre los medicamentos biológicos.
Skyrizi es un medicamento biológico de aplicación subcutánea cuyo principio activo es el risankizumab. Sirve para tratar la psoriasis en placas moderada a grave y la artritis psoriásica en adultos candidatos a tratamiento sistémico. Su objetivo es apagar el proceso inflamatorio que produce las placas de la piel y la inflamación articular, no solo aliviar los síntomas de forma temporal.
El risankizumab es un anticuerpo monoclonal humanizado que se une a la subunidad p19 de la interleucina-23 y le impide acoplarse a su receptor. La IL-23 es la citocina que mantiene activas a las células inmunitarias responsables de la psoriasis, sobre todo los linfocitos Th17, que a su vez producen IL-17. Al bloquear la señal en su origen, se apaga toda la cascada inflamatoria que está por debajo.
Es un medicamento biológico —se produce en células vivas mediante biotecnología— y su efecto es inmunomodulador selectivo. A diferencia de los inmunosupresores clásicos, que frenan la respuesta inmunitaria de forma amplia, el risankizumab bloquea una sola citocina. Esa selectividad explica que su perfil de infecciones sea más favorable que el de tratamientos más inespecíficos, aunque sigue requiriendo precauciones.
Significa que su blanco es la interleucina-23, considerada la citocina "maestra" de la psoriasis porque se sitúa en la parte alta de la cascada inflamatoria. Un detalle relevante: al unirse solo a la subunidad p19, no afecta a la interleucina-12, que comparte otra subunidad con ella y participa en la defensa antiinfecciosa. Ese bloqueo más preciso diferencia a los inhibidores de IL-23 de los que bloquean IL-12 e IL-23 a la vez.
La presentación de 150 mg está indicada en psoriasis en placas moderada a grave en adultos candidatos a terapia sistémica o fototerapia, y en artritis psoriásica activa, sola o combinada con fármacos modificadores de la enfermedad como el metotrexato. El risankizumab también se emplea en enfermedad inflamatoria intestinal, pero en esas indicaciones se utilizan dosis y presentaciones distintas.
Sí, es su indicación principal. Está dirigido a la psoriasis en placas moderada a grave, es decir, aquella que afecta una superficie corporal amplia o que, aun siendo limitada, tiene gran impacto en la calidad de vida por su localización. Se indica en pacientes candidatos a tratamiento sistémico, habitualmente tras fototerapia o tratamientos orales insuficientes.
Sí. Está indicado en artritis psoriásica activa en adultos, solo o en combinación con un fármaco modificador de la enfermedad convencional. Además del dolor y la inflamación articular, actúa sobre manifestaciones características como la entesitis —inflamación donde los tendones se insertan en el hueso— y la dactilitis, la inflamación de un dedo completo.
El beneficio más visible es el aclaramiento profundo y duradero de la piel: en los estudios, una mayoría de pacientes alcanzó una mejoría de al menos el 90 % respecto a la extensión y gravedad iniciales, y una proporción importante llegó a piel completamente limpia. A ello se suman la reducción del picor y la descamación, y la comodidad de un esquema de mantenimiento de solo cuatro aplicaciones al año.
Sí. La psoriasis ungueal —punteado, engrosamiento, separación de la uña del lecho— es una de las formas más difíciles de tratar, porque la uña crece lentamente. Los estudios muestran mejoría progresiva con el tratamiento sostenido, pero conviene tener expectativas realistas sobre el tiempo: la respuesta suele requerir varios meses, ya que depende del recambio natural de la uña.
Sí. Estas localizaciones se consideran zonas de difícil tratamiento por su visibilidad, sensibilidad y el impacto que generan en la vida diaria, y los tratamientos tópicos suelen resultar insuficientes o poco prácticos en ellas. Los datos disponibles muestran mejoría significativa del cuero cabelludo y de las zonas de piel fina, incluidas cara, pliegues y área genital, con el tratamiento sistémico.
Mediante inyección subcutánea, con una pluma o jeringa precargada de un solo uso que contiene la dosis completa de 150 mg. Tras el entrenamiento correspondiente por parte del equipo de salud, el propio paciente puede aplicarla en casa.
Porque esas dos primeras aplicaciones funcionan como fase de inducción: sirven para alcanzar rápidamente concentraciones eficaces del anticuerpo en el organismo y lograr el control inicial de la enfermedad. Si se esperara doce semanas entre la primera y la segunda dosis, el nivel del medicamento caería antes de conseguir ese control.
Porque el risankizumab tiene una vida media prolongada, de aproximadamente 28 días, y su efecto biológico sobre la vía de la IL-23 se sostiene más allá de su presencia en sangre. Una vez alcanzado el nivel adecuado con las dosis de inducción, una aplicación trimestral basta para mantenerlo. En la práctica esto significa solo cuatro aplicaciones al año.
Aplíquesela en cuanto lo recuerde y, a partir de ahí, retome el calendario contando doce semanas desde esa aplicación. Un retraso de pocos días no suele tener consecuencias clínicas gracias a su vida media larga, pero los retrasos repetidos o prolongados pueden permitir el regreso de las placas. Consulte a su dermatólogo si el retraso fue de varias semanas.
Su vida media es de unos 28 días, lo que significa que el organismo tarda aproximadamente ese tiempo en eliminar la mitad de la dosis. En términos prácticos, el medicamento sigue presente en cantidades detectables durante varios meses después de la última aplicación. Ese dato importa al planear un embarazo, una vacunación con virus vivos o un cambio de tratamiento.
El procedimiento general es: sacar el dispositivo del refrigerador y dejarlo a temperatura ambiente entre 15 y 30 minutos, sin calentarlo artificialmente ni agitarlo; comprobar que el líquido esté transparente y sin partículas y que la caducidad esté vigente; lavarse las manos y limpiar la zona elegida; retirar la tapa justo antes de aplicar; apoyar la pluma en ángulo recto contra la piel y presionar hasta que el indicador confirme que la dosis se administró por completo, y desechar el dispositivo en un contenedor para punzocortantes. La técnica exacta debe enseñarla el equipo de salud antes de la primera aplicación en casa.
En la cara anterior de los muslos o en el abdomen, respetando unos 5 cm alrededor del ombligo. La parte superior externa del brazo solo debe usarse si aplica la inyección un cuidador o profesional de salud. Debe rotarse el sitio en cada aplicación y evitar la piel con placas de psoriasis, moretones, enrojecimiento, endurecimiento o cicatrices.
Sí. Se conserva en refrigeración entre 2 y 8 °C, dentro de su empaque original y protegido de la luz, sin congelar; un dispositivo congelado debe desecharse aunque parezca normal. Si es necesario, puede permanecer a temperatura ambiente (hasta 25 °C) durante un periodo limitado y único según indique el prospecto, tras el cual debe utilizarse o desecharse, nunca volver a refrigerarse.
En una nevera portátil con refrigerantes, evitando el contacto directo con el hielo para que no se congele, y siempre dentro de su caja original. En avión debe llevarse en el equipaje de mano, nunca documentado, ya que la bodega puede alcanzar temperaturas de congelación; conviene portar la receta o una carta del médico para el control de seguridad.
Sí. Está diseñado para autoaplicación domiciliaria tras el entrenamiento correspondiente. La primera dosis suele administrarse en consulta para enseñar la técnica y verificar que no haya reacciones. Si el paciente o su cuidador no se sienten seguros, la aplicación puede realizarse siempre en un centro de salud.
Antes de la primera aplicación se realizan una evaluación de tuberculosis (PPD o prueba en sangre tipo IGRA, con radiografía de tórax si procede), serologías de hepatitis B y C y análisis generales que incluyen biometría hemática y pruebas de función hepática. También se revisa el historial de infecciones y el esquema de vacunación.
Sí. La evaluación de tuberculosis antes de iniciar es una recomendación expresa de la ficha técnica. Si se detecta tuberculosis latente, debe iniciarse tratamiento preventivo antes de comenzar el biológico. Aunque el riesgo de reactivación con los inhibidores de IL-23 parece menor que con los inhibidores del TNF, el cribado sigue siendo obligatorio.
Conviene completar antes del inicio las vacunas indicadas según edad y comorbilidades: influenza anual, neumococo, hepatitis B si no hay inmunidad, COVID-19 y herpes zóster en su versión recombinante. Las vacunas de virus vivos atenuados deben aplicarse con la antelación suficiente, ya que están contraindicadas durante el tratamiento.
No. Ante una infección activa clínicamente importante el inicio debe posponerse hasta su resolución o control adecuado. Lo mismo aplica durante el tratamiento: si aparece una infección seria, la siguiente aplicación se retrasa hasta que se resuelva. Informe a su médico si tiene infecciones recurrentes o antecedentes de tuberculosis.
Humira (adalimumab) bloquea el TNF-α, mientras que Skyrizi bloquea la IL-23. También difieren mucho en la frecuencia: Humira se aplica cada dos semanas frente a las aplicaciones trimestrales de Skyrizi tras la inducción. En estudios comparativos directos en psoriasis, el risankizumab logró tasas de aclaramiento cutáneo superiores. Humira, en cambio, cuenta con un abanico de indicaciones más amplio.
Stelara (ustekinumab) bloquea la subunidad p40, común a la IL-12 y la IL-23; Skyrizi bloquea solo la subunidad p19, exclusiva de la IL-23, sin afectar la IL-12. Ese bloqueo más selectivo se asocia a mejores resultados en piel en los estudios comparativos directos. Ambos comparten la ventaja de aplicaciones espaciadas, aunque Stelara se administra cada 12 semanas con dosis ajustada al peso.
Cosentyx (secukinumab) bloquea la IL-17A, que está por debajo de la IL-23 en la cascada inflamatoria; Skyrizi actúa un escalón más arriba, sobre la citocina que ordena la producción de IL-17. En cuanto a comodidad, Cosentyx requiere aplicaciones mensuales tras la inducción, frente a las trimestrales de Skyrizi. Además, los anti-IL-17 pueden agravar la enfermedad inflamatoria intestinal, algo que no ocurre con los inhibidores de IL-23.
Tremfya (guselkumab) pertenece a la misma familia: también bloquea selectivamente la subunidad p19 de la IL-23. La diferencia principal es la periodicidad del mantenimiento, cada 8 semanas para Tremfya frente a cada 12 para Skyrizi, y los datos concretos de eficacia de cada molécula. Ambos comparten un perfil de seguridad favorable dentro de esta clase.
Taltz (ixekizumab) es un inhibidor de la IL-17A, con un inicio de acción muy rápido pero aplicaciones cada 2 a 4 semanas. Skyrizi actúa sobre la IL-23 con un esquema mucho más espaciado. Al igual que otros anti-IL-17, Taltz debe usarse con precaución en pacientes con enfermedad inflamatoria intestinal y se asocia con mayor frecuencia a candidiasis mucocutánea.
Por la combinación de tres factores: tasas altas de aclaramiento cutáneo sostenidas en el tiempo, un esquema de mantenimiento muy espaciado —cuatro aplicaciones al año— que favorece la adherencia, y un perfil de seguridad favorable sin advertencia de recuadro negro. La elección, en todo caso, debe individualizarse según las enfermedades acompañantes, la afectación articular, los antecedentes infecciosos y la preferencia del paciente.
Muchos pacientes notan mejoría del enrojecimiento, el grosor y la descamación en las primeras semanas, con frecuencia hacia la cuarta. La respuesta se consolida progresivamente y el efecto se evalúa formalmente alrededor de la semana 16, tras las dos dosis de inducción y la primera de mantenimiento.
Lo habitual es una mejoría progresiva a lo largo de tres a cuatro meses, con reducción marcada de las placas hacia la semana 16 y máxima respuesta a lo largo del primer año. Las lesiones más gruesas o en zonas como codos, rodillas y cuero cabelludo suelen tardar más. Tras la resolución puede persistir una mancha más clara o más oscura temporal, que no significa que la placa siga activa.
En los estudios pivotales en psoriasis en placas, cerca de tres de cada cuatro pacientes alcanzaron una mejoría de al menos el 90 % (PASI 90) hacia la semana 16, y aproximadamente un tercio logró piel completamente limpia (PASI 100) en ese punto. Con el tratamiento sostenido, esas cifras aumentan hacia el año. Son promedios de ensayos clínicos: el resultado individual puede diferir.
Puede ocurrir una pérdida secundaria de respuesta, generalmente por la formación de anticuerpos contra el medicamento o por cambios en la propia enfermedad. Ante esa situación el dermatólogo valora si hubo retrasos en las aplicaciones, revisa factores agravantes como infecciones, estrés o ciertos fármacos, y puede optar por cambiar a otro biológico, del mismo grupo o con un mecanismo distinto. Que un tratamiento pierda eficacia no significa que los demás vayan a fallar.
Los más frecuentes son las infecciones de vías respiratorias altas —resfriados, faringitis, sinusitis—, el dolor de cabeza, el cansancio y las reacciones leves en el sitio de la inyección. También se describen infecciones por hongos de la piel, como la tiña, y con menor frecuencia prurito o erupciones cutáneas. La mayoría son leves y no obligan a suspender el tratamiento.
Sí, aunque de forma más acotada que otros biológicos, gracias a su bloqueo selectivo. Predominan las infecciones respiratorias altas y las micóticas superficiales. No debe aplicarse durante una infección activa importante, y ante fiebre, tos persistente o cualquier síntoma sugestivo de infección debe consultarse antes de la siguiente dosis.
Sí, aunque suelen ser leves: enrojecimiento, dolor, hinchazón o picor en la zona, que ceden en horas o pocos días. Ayudan a prevenirlas dejar el dispositivo a temperatura ambiente antes de aplicarlo, rotar el sitio de inyección y aplicar frío local después. Si la reacción es extensa, muy dolorosa o se acompaña de síntomas generales, debe consultarse.
Consulte de urgencia ante una reacción alérgica grave —ronchas extensas, hinchazón de cara, labios o garganta, dificultad para respirar, mareo intenso—; ante fiebre alta, escalofríos o signos de infección grave; ante tos persistente, sudores nocturnos o pérdida de peso inexplicada, que obligan a descartar tuberculosis; y ante coloración amarilla de la piel u ojos, orina oscura o dolor abdominal, que pueden indicar afectación hepática.
El risankizumab no tiene una interacción directa conocida con el alcohol. Aun así conviene moderarlo, porque el consumo excesivo empeora la psoriasis y reduce la respuesta al tratamiento, y porque muchos pacientes reciben además metotrexato, que sí es tóxico para el hígado. Comente sus hábitos reales con el dermatólogo.
Puede recibir vacunas inactivadas —influenza, neumococo, COVID-19, hepatitis B, herpes zóster recombinante— sin necesidad de interrumpir el tratamiento, aunque la respuesta puede ser algo menor. Las vacunas de virus vivos atenuados están contraindicadas durante el tratamiento y deben posponerse considerando el tiempo que el medicamento permanece en el organismo. Consulte siempre antes de vacunarse.
La experiencia en embarazo es limitada y, como norma, se prefiere evitarlo salvo que el beneficio justifique claramente el riesgo, decisión que corresponde al dermatólogo junto con el obstetra. Al ser un anticuerpo, atraviesa la placenta sobre todo en el segundo y tercer trimestre, por lo que puede ser necesario posponer las vacunas de virus vivos del bebé. Se recomienda anticoncepción eficaz durante el tratamiento y por un periodo posterior; la lactancia debe valorarse caso por caso.
Informe al cirujano y a su dermatólogo con antelación. A diferencia de otros tratamientos, no existe una indicación general de suspenderlo antes de una cirugía, y la decisión se toma según el tipo de procedimiento y el riesgo de infección. En intervenciones mayores es habitual programar la operación en la parte final del intervalo entre aplicaciones y retomar el tratamiento una vez que la herida haya cicatrizado sin datos de infección.
Sí. Skyrizi es un medicamento biológico de prescripción y su venta requiere receta médica emitida por el especialista tratante —dermatólogo, reumatólogo o gastroenterólogo según la indicación—, con nombre y cédula profesional del médico y datos del paciente. Ninguna farmacia formal lo dispensa sin ella.
Precios de referencia actualizados al 28 de July de 2026. Los precios pueden variar entre farmacias y con el tiempo.
En México, el precio de Skyrizi (Risankizumab) en su presentación de Pluma o jeringa precargada de 150 mg para aplicación subcutánea oscila aproximadamente entre $100000 MXN y $135135 MXN, según la farmacia.
El precio corresponde a un dispositivo de 150 mg, es decir, a una aplicación. La particularidad de Skyrizi es su esquema: dos dosis de inducción en las semanas 0 y 4 y después una aplicación cada 12 semanas, lo que suma alrededor de cinco dispositivos el primer año y cuatro en los años siguientes. Por eso, aunque el precio por unidad es alto, el costo anual debe calcularse sobre ese número de aplicaciones y no de forma mensual. La diferencia entre farmacias por el mismo dispositivo supera los $35,000 MXN, un margen que a cuatro aplicaciones al año representa un ahorro considerable.
Risankizumab
150 mg por pluma o jeringa precargada
Anticuerpo monoclonal humanizado que bloquea selectivamente la subunidad p19 de la interleucina-23 (IL-23)
| Farmacia | Precio (Pluma o jeringa precargada de 150 mg para aplicación subcutánea) |
|---|---|
| Farmacia Oncológica Santa RitaFarmacia de alta especialidad · medicamento auténtico verificado | $100,000 MXNComprar ahora |
| Farmacias Especializadas | $120,857 MXN |
| Vitau | $135,135 MXN |
Precios de referencia recabados de farmacias especializadas en México. No constituyen una oferta de venta ni reemplazan la cotización directa con cada establecimiento.
Para identificar Skyrizi 150 mg original, revise que la caja llegue sellada, con el nombre del laboratorio (AbbVie), número de lote y caducidad vigente coincidentes entre el estuche y el dispositivo, y que el líquido se vea transparente e incoloro a ligeramente amarillo, sin partículas ni turbidez. Al ser un medicamento biológico requiere cadena de frío estricta (2 a 8 °C, sin congelar): un dispositivo congelado o que perdió la refrigeración debe desecharse aunque su aspecto sea normal, por lo que debe entregarse en contenedor refrigerado y protegido de la luz. Desconfíe de precios muy por debajo del mercado y de las ventas por redes sociales o mensajería; un biológico apócrifo no controla la inflamación y permite que la enfermedad avance. Compre únicamente en farmacias con farmacéutico responsable que emitan factura y verifique que el lote no tenga avisos de alerta publicados por COFEPRIS.
En nuestras referencias de 2026, el dispositivo de 150 mg va de $100,000 a $135,135 MXN según la farmacia. Farmacia Oncológica Santa Rita ofrece el precio más accesible de la lista. Considere que el primer año requiere alrededor de cinco aplicaciones (semanas 0 y 4 más el mantenimiento trimestral) y los años siguientes, cuatro.
Skyrizi contiene risankizumab, un anticuerpo monoclonal que bloquea selectivamente la interleucina-23, la citocina que mantiene activa la inflamación en la psoriasis. Está indicado en psoriasis en placas moderada a grave y en artritis psoriásica activa en adultos.
Se aplica en las semanas 0 y 4 como dosis de inducción y después una vez cada 12 semanas como mantenimiento, es decir, cuatro aplicaciones al año. Es uno de los esquemas más espaciados entre los medicamentos biológicos para psoriasis.
Muchos pacientes notan mejoría en las primeras semanas, con frecuencia hacia la cuarta. La respuesta se evalúa formalmente alrededor de la semana 16: en los estudios pivotales, cerca de tres de cada cuatro pacientes alcanzaron una mejoría de al menos el 90 % en ese punto y aproximadamente un tercio logró piel completamente limpia.
Sí. Debe conservarse entre 2 y 8 °C, en su empaque original y protegido de la luz, sin congelar. Antes de aplicarlo conviene dejarlo a temperatura ambiente entre 15 y 30 minutos, sin calentarlo artificialmente ni agitarlo. Un dispositivo que se congeló debe desecharse.
Sí. Skyrizi requiere receta médica emitida por el especialista tratante, con nombre y cédula profesional del médico y datos del paciente. Ninguna farmacia formal lo dispensa sin ella.