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Si a usted o a un familiar le recetaron teriflunomida 14 mg, esta guía está pensada para pacientes: primero explica de forma clara qué es el medicamento, cómo actúa en la esclerosis múltiple y qué precauciones exige, y después detalla su precio en México por farmacia. Así puede resolver sus dudas antes y durante el tratamiento, y comprarlo con seguridad.
Nota editorial: La teriflunomida 14 mg es un medicamento oral utilizado principalmente como tratamiento modificador de la enfermedad para determinadas formas de esclerosis múltiple (EM). Actúa sobre el sistema inmunológico al inhibir la enzima dihidroorotato deshidrogenasa (DHODH), lo que reduce la proliferación de determinados linfocitos involucrados en la actividad inflamatoria de la enfermedad. La teriflunomida no cura la esclerosis múltiple, pero puede ayudar a disminuir su actividad y la aparición de recaídas en pacientes para quienes está indicada. Existen diferentes marcas y presentaciones de teriflunomida 14 mg, entre ellas Aubagio y Teriem. El tratamiento requiere valoración y seguimiento médico debido, entre otros aspectos, a sus posibles efectos sobre el hígado, las células sanguíneas, el embarazo y las interacciones con otros medicamentos.
La teriflunomida es un medicamento en tabletas para vía oral que se utiliza como tratamiento modificador de la enfermedad en la esclerosis múltiple. La presentación de 14 mg es la dosis habitual en adultos y se comercializa bajo varias marcas, entre ellas Aubagio y Teriem. Sirve para reducir la frecuencia de las recaídas y disminuir la actividad inflamatoria de la enfermedad, con la ventaja práctica de tomarse en una sola tableta diaria en casa, sin inyecciones ni infusiones.
Actúa inhibiendo de forma selectiva y reversible la enzima dihidroorotato deshidrogenasa (DHODH), necesaria para fabricar pirimidinas, uno de los componentes básicos del ADN. Los linfocitos que se activan y se multiplican con rapidez durante un brote dependen de esa vía para producir material genético nuevo. Al bloquearla, su proliferación disminuye. Las células en reposo, en cambio, pueden recurrir a una vía alternativa de reciclaje para obtener pirimidinas, por lo que se ven mucho menos afectadas: de ahí que el efecto sea relativamente selectivo.
Se la considera un inmunomodulador con efecto citostático selectivo sobre los linfocitos que se están dividiendo, y no un inmunosupresor amplio. No destruye células inmunitarias ni vacía poblaciones enteras, como hacen otros tratamientos; solo frena la multiplicación de las que están activadas. Aun así, en la práctica clínica se maneja con las precauciones propias de un fármaco que reduce las defensas: vigilancia de los glóbulos blancos, atención a las infecciones y cautela con las vacunas vivas.
Está indicada en las formas recurrentes de esclerosis múltiple, que incluyen el síndrome clínico aislado, la esclerosis múltiple remitente-recurrente y la forma secundaria progresiva con actividad, según el registro de cada país. No está indicada en la esclerosis múltiple primaria progresiva, en la que no ha demostrado beneficio. Suele considerarse un tratamiento de primera línea o de eficacia moderada, y la elección frente a otras opciones depende de la actividad de la enfermedad y del perfil del paciente.
No. No existe cura para la esclerosis múltiple. La teriflunomida reduce la actividad inflamatoria de la enfermedad: disminuye el número de recaídas, reduce la aparición de nuevas lesiones en la resonancia magnética y puede retrasar la progresión de la discapacidad. No repara el daño neurológico ya ocurrido y su efecto se mantiene solo mientras se toma el medicamento.
Al limitar la proliferación de los linfocitos T y B activados, disminuye el número de células inmunitarias disponibles para atravesar la barrera hematoencefálica y atacar la mielina. Con menos células capaces de participar en el ataque, se generan menos focos de inflamación en el cerebro y la médula espinal. En los ensayos clínicos, la dosis de 14 mg redujo de forma significativa la tasa anualizada de recaídas y el riesgo de progresión de la discapacidad frente a placebo.
El efecto biológico comienza en las primeras semanas, pero el beneficio clínico se valora a lo largo de meses. En los estudios, la reducción de las lesiones activas en resonancia se apreció ya en los primeros meses, mientras que el efecto sobre las recaídas se mide a lo largo de un año o más. Como ocurre con todos los tratamientos modificadores de la enfermedad, el éxito consiste en que no ocurran cosas nuevas, algo que el paciente no percibe como una mejoría.
Combinando tres elementos: la ausencia o reducción de recaídas clínicas; la resonancia magnética de control, que muestra si aparecen lesiones nuevas o que captan contraste; y la estabilidad de la discapacidad, evaluada con escalas neurológicas como la EDSS. Si aparece actividad clínica o radiológica significativa pese al tratamiento, el neurólogo valorará cambiar a una terapia de mayor eficacia.
La diferencia está en el laboratorio fabricante, los excipientes, el aspecto de la tableta y el precio, no en el principio activo ni en su cantidad. Aubagio es la marca original; Teriem y otras presentaciones son versiones genéricas aprobadas tras demostrar bioequivalencia, es decir, que alcanzan concentraciones comparables en sangre. La diferencia de precio entre unas y otras puede ser considerable, algo relevante en un tratamiento que se toma durante años.
Sí. Ambos contienen teriflunomida en la misma cantidad, 14 mg por tableta, y actúan por el mismo mecanismo. Un genérico autorizado debe demostrar ante la autoridad sanitaria que su absorción y su concentración en sangre son equivalentes a las del producto de referencia. Las diferencias se limitan a los excipientes, al aspecto y al empaque.
Sí, y en general el cambio es seguro, pero debe hacerse con conocimiento de su neurólogo, no por decisión propia ni por sustitución en el mostrador de la farmacia sin avisar. Aunque el principio activo sea el mismo, algunos pacientes reportan diferencias en la tolerancia digestiva atribuibles a los excipientes. Tras el cambio conviene estar atento a la aparición de nuevos síntomas y mantener los controles de laboratorio.
Conviene confirmar que la nueva presentación es teriflunomida de 14 mg y no otra dosis, verificar que cuenta con registro sanitario vigente y que procede de una farmacia formal, revisar los excipientes si el paciente tiene alergias o intolerancias conocidas —por ejemplo a la lactosa—, y avisar al neurólogo para que registre el cambio. También es buen momento para revisar que los controles de función hepática y la biometría hemática estén al día.
Se toma una tableta de 14 mg por vía oral, tragada entera con agua, sin partirla ni triturarla. Puede tomarse con o sin alimentos. Lo más importante es la constancia: una tableta cada día, todos los días, a una hora fija.
Sí, una sola toma diaria. Esta pauta sencilla es una de sus principales ventajas frente a otros tratamientos para la esclerosis múltiple que requieren varias tomas al día, inyecciones frecuentes o infusiones hospitalarias, y suele traducirse en una mejor adherencia a largo plazo.
Es lo recomendable. Tomarla siempre a la misma hora mantiene concentraciones estables en el organismo y, sobre todo, reduce los olvidos al asociar la toma a una rutina fija, como el desayuno o el cepillado de dientes de la noche. Un pastillero semanal y una alarma en el teléfono ayudan mucho en tratamientos de años.
Puede tomarse con o sin alimentos, ya que la comida no afecta de forma clínicamente relevante su absorción. Si le provoca náuseas o molestias en el estómago, tomarla junto con una comida suele mejorar la tolerancia. Elija el momento que le resulte más fácil de mantener todos los días.
Tome la dosis olvidada en cuanto lo recuerde, salvo que ya esté próxima la hora de la siguiente; en ese caso, omítala y continúe con el horario habitual. Nunca tome dos tabletas juntas para compensar. Como la teriflunomida permanece mucho tiempo en el organismo, un olvido aislado no compromete el tratamiento, pero los olvidos repetidos sí.
Contacte de inmediato a su médico o acuda a urgencias, llevando el empaque. Una sobredosis aumenta el riesgo de toxicidad hepática, descenso de las células sanguíneas y molestias digestivas. En caso de sobredosis importante puede indicarse el procedimiento de eliminación acelerada con colestiramina o carbón activado, que se explica más adelante en esta guía.
Se toma de forma continua e indefinida, mientras siga controlando la enfermedad y sea bien tolerada. No es un tratamiento por ciclos ni tiene una duración predefinida; muchos pacientes la toman durante años. La continuidad se revisa periódicamente en función de la actividad de la enfermedad, los resultados de laboratorio, la tolerancia y los planes de embarazo.
La enfermedad puede reactivarse, con reaparición de brotes y de nuevas lesiones. A diferencia de otros tratamientos, la teriflunomida no se elimina rápidamente: permanece en el organismo durante meses, por lo que el efecto no desaparece de un día para otro, pero eso no justifica suspenderla por cuenta propia. Además, si se suspende por un embarazo o por un efecto adverso, puede ser necesario un procedimiento de eliminación acelerada que solo el médico puede indicar.
Antes de iniciar se solicitan pruebas de función hepática, biometría hemática completa, prueba de embarazo en mujeres con capacidad de embarazarse, medición de la presión arterial, tamizaje de tuberculosis en pacientes con riesgo y, según el caso, serologías virales. También se revisan los antecedentes de enfermedad hepática, el consumo de alcohol y todos los medicamentos que toma el paciente.
Porque la teriflunomida puede causar daño hepático, motivo por el cual su información de prescripción incluye una advertencia destacada. La elevación de las transaminasas es frecuente y suele ser leve, pero se han descrito casos de insuficiencia hepática grave. Conocer los valores previos permite distinguir lo que ya existía de lo que aparece con el tratamiento, y detectar el problema antes de que dé síntomas.
La pauta habitual consiste en pruebas de función hepática en los seis meses previos al inicio y después cada mes durante los primeros seis meses de tratamiento. A partir de entonces, los controles se espacian según el criterio del neurólogo, habitualmente de forma periódica varias veces al año. Si aparecen elevaciones, la frecuencia vuelve a aumentar.
Sí. Se recomienda una biometría hemática completa realizada dentro de los seis meses previos al inicio, ya que la teriflunomida puede reducir los glóbulos blancos, en particular los neutrófilos y los linfocitos, y también las plaquetas. Durante el tratamiento se repite ante signos de infección o según la pauta del neurólogo.
Porque al reducirse la actividad de los linfocitos puede favorecerse la reactivación de una tuberculosis latente, es decir, una infección presente pero dormida y sin síntomas. En pacientes con riesgo —contacto conocido, procedencia de zonas de alta prevalencia o antecedentes— se realiza tamizaje con PPD o prueba de liberación de interferón gamma y, si es positivo, se trata la infección latente antes de iniciar la teriflunomida.
Sí. La teriflunomida puede producir elevación de la presión arterial, en general moderada, por lo que se mide antes de iniciar y de forma periódica durante el tratamiento. Si aparece hipertensión, suele manejarse con tratamiento antihipertensivo sin necesidad de suspender el medicamento. Conviene que el paciente registre sus cifras en casa si su médico lo indica.
El seguimiento incluye consultas neurológicas periódicas con valoración de la discapacidad, resonancia magnética de control según la pauta indicada, pruebas de función hepática y biometría hemática, control de la presión arterial, revisión de las infecciones presentadas, comprobación de la anticoncepción en mujeres con capacidad de embarazarse y revisión de todos los medicamentos y suplementos que se toman.
Los más comunes son el adelgazamiento o caída del cabello, la diarrea, las náuseas, la elevación de las enzimas hepáticas, el dolor de cabeza, la sensación de hormigueo, el aumento de la presión arterial y la disminución de los glóbulos blancos. La mayoría son leves o moderados y tienden a atenuarse tras los primeros meses de tratamiento.
Sí, es uno de sus efectos más característicos y de los que más preocupan a los pacientes. Se presenta en una proporción relevante de las personas tratadas, sobre todo durante los primeros tres a seis meses. Se trata de un adelgazamiento difuso del cabello, no de una caída total como la que produce la quimioterapia: el pelo se ve menos denso y con menos volumen.
No. En la gran mayoría de los casos es transitoria: el cabello se estabiliza y recupera densidad después de los primeros meses, incluso continuando el tratamiento, y se recupera si se suspende el medicamento. Mientras tanto ayudan los cuidados suaves: evitar tintes agresivos, planchas y secadores muy calientes, no cepillar con fuerza el cabello mojado y mantener una alimentación adecuada. Coménteselo a su neurólogo si le resulta angustiante.
Sí, las molestias digestivas son frecuentes, en especial al inicio del tratamiento, y suelen mejorar con el tiempo. Ayuda tomar la tableta con alimentos, mantener una buena hidratación —sobre todo si hay diarrea— y hacer comidas más pequeñas y frecuentes. Consulte si la diarrea es intensa o persistente, si hay pérdida de peso o si aparecen signos de deshidratación.
Sí, la elevación de la alanina aminotransferasa (ALT) es uno de sus efectos más frecuentes y suele aparecer en los primeros seis meses. En la mayoría de los casos es leve y no obliga a suspender el tratamiento, aunque sí exige controles más estrechos. Cuando la elevación supera tres veces el límite superior normal, el médico valora suspender el medicamento e investigar la causa.
Sí, aunque es poco frecuente. Se han reportado casos de lesión hepática grave, incluida la insuficiencia hepática, motivo por el que existe una advertencia destacada en su información de prescripción y por el que está contraindicada en pacientes con insuficiencia hepática grave. El riesgo es mayor en quienes ya tienen enfermedad del hígado o toman otros fármacos hepatotóxicos. La vigilancia mensual durante los primeros seis meses existe precisamente por esta razón.
Sí. Puede producir un descenso moderado de los leucocitos, neutrófilos y linfocitos, generalmente en las primeras semanas, y con menor frecuencia de las plaquetas. Ese descenso puede traducirse en un mayor riesgo de infecciones, sobre todo respiratorias y urinarias. Por eso se vigila la biometría hemática y se recomienda consultar pronto ante cualquier cuadro infeccioso.
Sí, se han descrito casos de neuropatía periférica, que se manifiesta con hormigueo, entumecimiento, ardor o dolor, habitualmente en manos y pies. Comuníquelo a su neurólogo, ya que es importante distinguirla de los síntomas propios de la esclerosis múltiple. Si se confirma, suele indicarse suspender el medicamento y, con frecuencia, realizar el procedimiento de eliminación acelerada.
De forma poco frecuente, sí. Se han reportado reacciones cutáneas graves, como el síndrome de Stevens-Johnson, la necrólisis epidérmica tóxica y el síndrome DRESS. Los signos de alarma son una erupción que se extiende con rapidez, ampollas, descamación de la piel, llagas en la boca, los ojos o los genitales, y fiebre acompañando a la erupción. Ante ellos, suspenda el medicamento y acuda de inmediato a urgencias.
Acuda de urgencia ante coloración amarilla de piel u ojos, orina oscura, dolor abdominal intenso o náuseas persistentes; erupción con ampollas o afectación de la boca y los ojos; fiebre o signos de infección grave; falta de aire de aparición reciente o tos persistente; síntomas neurológicos nuevos o de progresión rápida; y sangrado o moretones inexplicables. Si sospecha un embarazo, informe a su médico de inmediato.
Sí, de forma moderada. Las más frecuentes son las infecciones de vías respiratorias superiores, las urinarias y las causadas por el virus del herpes. En general son leves y tratables. El riesgo aumenta si los glóbulos blancos descienden de manera importante o si el paciente tiene otras condiciones que comprometan sus defensas.
Contacte a su médico y mencione siempre que está en tratamiento con teriflunomida. En infecciones leves suele continuarse el medicamento con vigilancia; en infecciones graves, la indicación es suspenderlo y valorar, según el caso, el procedimiento de eliminación acelerada, dado que el fármaco permanece mucho tiempo en el organismo. No suspenda ni reinicie el tratamiento por su cuenta.
Sí, puede recibir vacunas inactivadas o no vivas, como la de influenza inyectable, la neumocócica o la de COVID-19, bajo indicación de su médico. La respuesta inmunológica puede ser algo menor de lo habitual, pero el beneficio de vacunarse se mantiene. Lo ideal es completar el esquema de vacunación antes de iniciar el tratamiento.
Sí. Las vacunas vivas atenuadas —triple viral, varicela, fiebre amarilla, BCG, polio oral o influenza intranasal— deben evitarse durante el tratamiento y hasta que el medicamento se haya eliminado del organismo, lo que puede tardar meses. Si necesita alguna de ellas, debe aplicarse antes de iniciar o después de completar un procedimiento de eliminación acelerada, según indique su médico.
No. Está contraindicada durante el embarazo. La teriflunomida es teratógena: puede causar malformaciones graves y muerte fetal, y su información de prescripción incluye una advertencia destacada al respecto. También está contraindicada en mujeres con capacidad de embarazarse que no utilicen un método anticonceptivo eficaz. Antes de iniciar se realiza una prueba de embarazo.
Por dos motivos que se combinan. El primero es su toxicidad para el feto, demostrada en estudios. El segundo, y muy particular de este medicamento, es su permanencia prolongada en el organismo: sin intervención puede tardar meses, e incluso hasta dos años, en alcanzar concentraciones consideradas seguras. Es decir, el riesgo no termina el día que se suspende la tableta, lo que obliga a planificar cualquier embarazo con mucha antelación y con el neurólogo.
Debe utilizarse un método anticonceptivo eficaz durante todo el tratamiento y hasta que se compruebe que la concentración del medicamento en sangre ha descendido a niveles seguros. Muchos especialistas recomiendan combinar dos métodos. Cualquier cambio de método anticonceptivo debe comentarse con el médico, y si se interrumpe la anticoncepción hay que suspender el tratamiento y realizar el procedimiento de eliminación acelerada.
Suspenda el medicamento y contacte a su médico de inmediato, el mismo día. Está indicado iniciar cuanto antes el procedimiento de eliminación acelerada con colestiramina o carbón activado para reducir con rapidez la concentración del fármaco. El neurólogo y el obstetra valorarán conjuntamente la situación y el seguimiento del embarazo. Existen registros de embarazo a los que puede notificarse el caso.
El riesgo de transmisión a través del semen se considera muy bajo, pero no puede descartarse por completo. Como precaución, las recomendaciones señalan que los hombres que planean tener un hijo consulten con su médico, y en algunas guías se aconseja suspender el medicamento y realizar el procedimiento de eliminación acelerada antes de la concepción. Mientras tanto, se recomienda el uso de un método de barrera. Consulte siempre con su neurólogo antes de tomar cualquier decisión.
No. Los estudios en animales muestran que la teriflunomida pasa a la leche materna, y no puede descartarse un riesgo para el lactante, por lo que está contraindicada durante la lactancia. Si desea amamantar, coméntelo con su neurólogo, ya que existen alternativas terapéuticas compatibles con la lactancia en la esclerosis múltiple.
Mucho más de lo que la mayoría de los pacientes imagina. Sin intervención, puede tardar de ocho meses a dos años en descender por debajo de la concentración considerada segura. La razón es su circulación enterohepática: el medicamento se elimina por la bilis hacia el intestino y allí vuelve a absorberse una y otra vez, en un ciclo que prolonga enormemente su permanencia.
Es un tratamiento de 11 días con colestiramina o con carbón activado que reduce rápidamente la concentración del medicamento en sangre, evitando la espera de meses o años. Es un procedimiento indicado y supervisado por el médico, con comprobación posterior mediante análisis de sangre. Aunque quien lo realiza es el propio paciente en su casa, no debe iniciarse nunca por cuenta propia.
Porque ambos actúan dentro del intestino atrapando el medicamento antes de que vuelva a absorberse, interrumpiendo así el ciclo de reabsorción que lo mantiene circulando. La colestiramina es una resina que se une a las sales biliares y al fármaco; el carbón activado adsorbe el medicamento en su superficie. En ambos casos, la teriflunomida atrapada se elimina con las heces en lugar de regresar a la sangre.
Las principales son el embarazo o su planificación, la aparición de toxicidad hepática o de otros efectos adversos graves, las reacciones cutáneas severas, una infección grave, la neuropatía periférica, la sobredosis y el cambio a otro tratamiento para la esclerosis múltiple, sobre todo si es inmunosupresor, para evitar que los efectos de ambos se sumen.
Mediante la medición de la concentración de teriflunomida en plasma. Se considera segura una cifra inferior a 0.02 mg/L, y debe confirmarse con dos determinaciones separadas por al menos 14 días. Si la primera no alcanza ese nivel, el procedimiento se repite. Solo tras esa confirmación se considera completada la eliminación.
Las interacciones son numerosas y relevantes. Destacan los medicamentos tóxicos para el hígado (incluido el alcohol y algunos antibióticos), la warfarina, cuyo efecto anticoagulante puede reducirse y exige vigilar el INR, los anticonceptivos orales, cuyas concentraciones pueden aumentar, y diversos fármacos cuyo transporte o metabolismo se ve modificado, como las estatinas, la metformina, el paclitaxel o algunos antirretrovirales. Debe evitarse en particular su combinación con leflunomida.
No se recomienda combinarla con otros tratamientos modificadores de la enfermedad, ya que la asociación suma el riesgo de infecciones y de toxicidad sin beneficio demostrado. La excepción son los corticosteroides utilizados de forma puntual para tratar un brote. Si se cambia a otro tratamiento, sobre todo a un inmunosupresor, suele indicarse antes el procedimiento de eliminación acelerada.
Informe todos: anticoagulantes, anticonceptivos, antibióticos, antiepilépticos, estatinas, antidiabéticos, antiinflamatorios, tratamientos para la esclerosis múltiple actuales o previos, medicamentos de venta libre, productos herbales y suplementos. Mencione especialmente si toma o ha tomado leflunomida y si utiliza suplementos que puedan afectar al hígado.
Sí, conviene evitarlo o limitarlo de forma importante. El alcohol es tóxico para el hígado y su consumo suma riesgo al de un medicamento que ya puede elevar las enzimas hepáticas. Si consume alcohol de manera habitual, coméntelo con su médico sin ocultarlo: es información necesaria para interpretar correctamente sus análisis.
La insuficiencia hepática grave es una contraindicación absoluta. En pacientes con enfermedad hepática leve o moderada, con hepatitis previa o con hígado graso, el tratamiento puede valorarse individualmente pero exige controles más frecuentes y, con frecuencia, la opinión de un especialista en hígado. Es indispensable informar de cualquier antecedente hepático y del consumo de alcohol antes de iniciar.
La teriflunomida es el metabolito activo de la leflunomida, un medicamento utilizado en artritis reumatoide: cuando una persona toma leflunomida, su organismo la convierte precisamente en teriflunomida. Por eso ambos comparten mecanismo, efectos adversos y riesgo teratogénico, y por eso no deben tomarse juntos: equivaldría a duplicar la dosis del mismo fármaco. Informe a su neurólogo si toma o ha tomado leflunomida, y a su reumatólogo si toma teriflunomida.
Mantenga los controles de laboratorio al día, tome la tableta a la misma hora, cuide la anticoncepción si corresponde, limite el alcohol, atienda pronto cualquier infección, controle su presión arterial, mantenga las vacunas no vivas al día y avise de su tratamiento a cualquier médico o dentista que lo atienda. Lleve siempre consigo una tarjeta o nota que indique que toma teriflunomida, útil en una urgencia.
Sí. Lleve el medicamento en el equipaje de mano, en su empaque original y con la receta, y calcule una cantidad suficiente para todo el viaje más unos días extra. Tenga en cuenta el cambio de horario para mantener la toma diaria y evite exponer las tabletas al calor extremo. Si su destino requiere vacunas vivas, como la de la fiebre amarilla, consúltelo con su neurólogo con bastante antelación, ya que están contraindicadas durante el tratamiento.
Debe conservarse a temperatura ambiente, sin superar los 30 °C, en su empaque original y protegida de la humedad. No requiere refrigeración. Manténgala fuera del alcance de los niños y evite guardarla en el baño o cerca de fuentes de calor. Extraiga la tableta del blíster justo antes de tomarla.
Contacte a su neurólogo y describa con precisión qué síntoma es, cuándo comenzó y cómo ha evolucionado. Puede tratarse de un brote de la enfermedad, de un efecto adverso del medicamento —como una neuropatía periférica— o de una causa ajena a ambos, como una infección o el calor, que puede acentuar síntomas previos de forma transitoria. Distinguir entre estas posibilidades es una valoración médica y determina la conducta a seguir, por lo que no debe suspender el tratamiento por su cuenta.
Sí. La teriflunomida es un medicamento de prescripción y su venta requiere receta médica emitida por el neurólogo tratante, con nombre y cédula profesional del médico y datos del paciente. Esto aplica por igual a la marca original y a las presentaciones genéricas. Ninguna farmacia formal la dispensa sin receta; si un vendedor se la ofrece sin ella, considérelo una señal de alerta sobre su procedencia.
Precios de referencia actualizados al 20 de August de 2026. Los precios pueden variar entre farmacias y con el tiempo.
En México, el precio de Teriflunomida 14 mg (Teriflunomida) oscila aproximadamente entre $26000 MXN y $54868 MXN, según la marca, la presentación y la farmacia.
La teriflunomida 14 mg se vende en México bajo la marca original Aubagio y como presentación genérica, por ejemplo Teriem. Ambas contienen el mismo principio activo en la misma cantidad y se toman igual, una tableta al día, pero la diferencia de precio es considerable: la presentación genérica puede costar prácticamente la mitad que la original. Como las cajas son de 28 tabletas y la dosis es de una tableta diaria, cada caja cubre aproximadamente cuatro semanas, de modo que el precio equivale al costo mensual. En un tratamiento que se mantiene durante años, esa diferencia se multiplica, por lo que conviene comentar con el neurólogo si la presentación genérica es adecuada para su caso antes de decidir la compra.
Teriflunomida
14 mg por tableta
Inhibidor selectivo y reversible de la dihidroorotato deshidrogenasa (DHODH), enzima necesaria para la síntesis de pirimidinas
| Farmacia | Precio |
|---|---|
| Farmacia Oncológica Santa RitaFarmacia de alta especialidad · medicamento auténtico verificado | $45,000 MXNComprar ahora |
| Farmacias Especializadas | $54,868 MXN |
| Farmacia | Precio |
|---|---|
| Farmacia Oncológica Santa RitaFarmacia de alta especialidad · medicamento auténtico verificado | $26,000 MXNComprar ahora |
| Farmacias Especializadas | $26,617 MXN |
| Servicios Farmacéuticos Especializados | $27,682 MXN |
Precios de referencia recabados de farmacias especializadas en México. No constituyen una oferta de venta ni reemplazan la cotización directa con cada establecimiento.
Para identificar teriflunomida 14 mg original, ya sea Aubagio, Teriem u otra marca, revise que la caja llegue sellada, con el nombre del laboratorio, el número de lote y la fecha de caducidad legibles y coincidentes entre el estuche y el blíster, y confirme que la dosis impresa sea de 14 mg y no otra. Exija a la farmacia el registro sanitario del producto ante COFEPRIS: un genérico legítimo lo tiene y ha demostrado bioequivalencia con el original, mientras que un producto informal no ofrece ninguna garantía. Desconfíe de los precios muy por debajo del mercado y de las ventas por redes sociales, aplicaciones de mensajería o sitios sin domicilio verificable. En la esclerosis múltiple esta precaución es crítica: el beneficio del tratamiento consiste en que no aparezcan brotes nuevos, de modo que una tableta falsa o de menor potencia no produce ningún síntoma inmediato y el paciente puede tomarla durante meses mientras la enfermedad acumula lesiones que solo se detectarán en la siguiente resonancia. Adquiérala únicamente en farmacias con farmacéutico responsable que emitan factura.
Depende de la marca y de la farmacia. En nuestras referencias de 2026, Aubagio 14 mg va de $45,000 a $54,868 MXN por caja de 28 tabletas, y Teriem 14 mg de $26,000 a $27,682 MXN. Farmacia Oncológica Santa Rita ofrece el precio más accesible en ambas presentaciones. Como cada caja cubre unas cuatro semanas, esas cifras equivalen prácticamente al costo mensual.
Es un tratamiento modificador de la enfermedad para las formas recurrentes de esclerosis múltiple. Inhibe la enzima DHODH y con ello frena la multiplicación de los linfocitos activados que participan en el ataque a la mielina, lo que reduce las recaídas y la aparición de nuevas lesiones. No cura la enfermedad ni está indicada en la forma primaria progresiva.
Contienen el mismo principio activo, teriflunomida, en la misma dosis de 14 mg, y se toman igual. Aubagio es la marca original y Teriem una presentación genérica autorizada que demostró bioequivalencia. Cambian el laboratorio, los excipientes, el aspecto de la tableta y el precio. Comente cualquier cambio de marca con su neurólogo.
Mucho más de lo que se suele pensar. Sin intervención puede tardar de ocho meses a dos años en descender por debajo del nivel considerado seguro, debido a que el medicamento se reabsorbe una y otra vez en el intestino. Por eso existe un procedimiento de eliminación acelerada de 11 días con colestiramina o carbón activado, que indica el médico y se comprueba con dos análisis de sangre separados por al menos 14 días.
Porque es teratógena: puede causar malformaciones graves y muerte fetal, y así consta en la advertencia destacada de su información de prescripción. A ello se suma su permanencia prolongada en el organismo, de modo que el riesgo no desaparece al dejar la tableta. Se requiere anticoncepción eficaz durante todo el tratamiento y, ante un embarazo, suspender de inmediato e iniciar el procedimiento de eliminación acelerada.
Sí. La teriflunomida es un medicamento de prescripción y su venta requiere receta médica emitida por el neurólogo tratante, con nombre y cédula profesional del médico y datos del paciente. Esto aplica igual a la marca original y a las presentaciones genéricas.