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Si a usted o a un familiar les indicaron Yondelis para un sarcoma de tejidos blandos o un cáncer de ovario recurrente, esta guía está pensada para pacientes: primero explica en lenguaje claro qué es la trabectedina, cómo actúa, cómo se administra la perfusión de 24 horas y qué controles requiere, y después detalla el precio de Yondelis 1 mg en distintas farmacias de México.
Yondelis es un medicamento antineoplásico cuyo principio activo es la trabectedina, una molécula de origen marino que se obtuvo originalmente de un tunicado, Ecteinascidia turbinata, y que hoy se produce por síntesis. Sirve para tratar determinados sarcomas de tejidos blandos avanzados —en particular el liposarcoma y el leiomiosarcoma— y, según la indicación autorizada, ciertos casos de cáncer de ovario recurrente sensible al platino. Se administra por perfusión intravenosa en un entorno hospitalario.
La trabectedina se une al surco menor del ADN, la hendidura estrecha de la doble hélice, y lo dobla de una forma peculiar. Esa unión interfiere con la transcripción —la lectura de los genes— y, sobre todo, desvía la maquinaria de reparación del ADN conocida como reparación por escisión de nucleótidos, provocando roturas en la cadena que la célula tumoral no logra resolver. Además actúa sobre el entorno del tumor, reduciendo ciertas células inflamatorias que favorecen su crecimiento.
Es quimioterapia: se clasifica como un agente alquilante que actúa sobre el ADN de las células, no como una terapia dirigida contra una proteína o mutación concreta. Dicho esto, su mecanismo es distinto al de la quimioterapia clásica y por eso conserva actividad en tumores que ya progresaron con otros esquemas.
Principalmente para sarcomas de tejidos blandos no resecables o metastásicos, en especial el liposarcoma y el leiomiosarcoma, en pacientes que ya recibieron un esquema con antraciclinas. La indicación autorizada incluye además, en varios países, el cáncer de ovario recurrente sensible al platino, en combinación con doxorrubicina liposomal pegilada.
En las situaciones en que se utiliza —enfermedad avanzada, metastásica o recurrente— el objetivo no suele ser la curación, sino controlar la enfermedad: frenar su crecimiento, prolongar el tiempo sin progresión, aliviar síntomas y mantener la calidad de vida. Para algunos pacientes ese control se sostiene durante largos periodos. Su oncólogo le explicará cuál es el objetivo realista en su caso.
Con estudios de imagen periódicos —tomografía o resonancia, habitualmente cada 2 o 3 ciclos— que se comparan con los previos para ver si el tumor se reduce, se mantiene estable o crece. Se complementan con la evolución de los síntomas, el estado general y, en el cáncer de ovario, con marcadores como el CA-125. En sarcomas, mantener la enfermedad estable ya se considera un resultado valioso.
Son tumores malignos poco frecuentes que se originan en los tejidos de soporte del cuerpo: músculo, grasa, vasos sanguíneos, tendones, nervios periféricos o tejido fibroso. Existen más de cincuenta subtipos, con comportamientos muy distintos, lo que explica que su tratamiento deba individualizarse y, de preferencia, realizarse en centros con experiencia en sarcomas.
En adultos con liposarcoma o leiomiosarcoma no resecable o metastásico que ya recibieron un tratamiento previo con antraciclinas (como la doxorrubicina). Es decir, se sitúa habitualmente como una línea posterior de tratamiento, cuando la enfermedad progresó o el esquema inicial dejó de ser una opción.
Sí: son precisamente los dos subtipos en los que demostró beneficio y para los que está aprobado. Se agrupan bajo el término "L-sarcomas" y son los subtipos en los que la trabectedina ha mostrado mayor actividad, con una reducción significativa del riesgo de progresión frente al comparador en el estudio que sustentó su aprobación.
Por tres razones. Primero, porque la indicación aprobada exige haber recibido antes un esquema con antraciclinas. Segundo, porque las antraciclinas tienen toxicidad cardiaca acumulativa, y una dosis previa alta aumenta el riesgo de que la trabectedina se asocie a problemas del corazón. Tercero, porque los tratamientos previos condicionan la reserva de médula ósea y la tolerancia general, que influyen en la dosis y en el ritmo de los ciclos.
Mientras la enfermedad no progrese y la toxicidad sea aceptable, sin un número máximo de ciclos establecido. Hay pacientes que reciben muchos ciclos a lo largo de varios meses o años. La continuidad se revisa en cada evaluación por imagen y en cada análisis previo al ciclo.
Sí, según la indicación autorizada en cada país. En la Unión Europea está aprobado, en combinación con doxorrubicina liposomal pegilada, para pacientes con cáncer de ovario recurrente sensible al platino. En México, su uso en esta indicación depende del registro sanitario vigente y de la valoración del oncólogo.
Significa que la enfermedad respondió a la quimioterapia con platino (carboplatino o cisplatino) y que la recaída ocurrió al menos 6 meses después de terminar ese tratamiento. Ese intervalo tiene valor predictivo: cuanto más largo, mayor la probabilidad de que el tumor vuelva a responder. Cuando la recaída ocurre antes de los 6 meses, se habla de enfermedad resistente al platino y la estrategia cambia.
Porque en los estudios esa combinación mostró mejores resultados que la doxorrubicina liposomal sola en pacientes con recaída sensible al platino. Los dos fármacos actúan sobre el ADN por mecanismos complementarios, y la formulación liposomal de la doxorrubicina reduce su toxicidad cardiaca. Además, la combinación ofrece una alternativa que permite posponer un nuevo esquema con platino.
Valora el intervalo libre de platino, los tratamientos recibidos y su tolerancia, la función hepática y renal, la función cardiaca —especialmente si ya recibió antraciclinas—, los recuentos sanguíneos, el estado funcional general y la presencia de otras enfermedades. También considera si conviene reservar el platino para una línea posterior.
Un frasco ámpula con 1 mg de trabectedina en polvo liofilizado, de color blanco a blanquecino, que debe reconstituirse y diluirse antes de administrarse. No es una solución lista para usar: la prepara el servicio de farmacia bajo condiciones de manejo de citotóxicos.
No. El 1 mg es el contenido del frasco, no la dosis del paciente. La dosis se calcula individualmente y casi siempre requiere más de un frasco: con 1.5 mg/m², un paciente de 1.7 m² recibe alrededor de 2.55 mg, es decir, el contenido de tres frascos.
Multiplica la superficie corporal del paciente por la dosis del esquema: 1.5 mg/m² cada 3 semanas en monoterapia para sarcoma. En pacientes con insuficiencia hepática moderada la dosis se reduce a 0.9 mg/m², y en insuficiencia hepática grave no debe administrarse. En la combinación para cáncer de ovario se emplean dosis propias de ese esquema.
Porque la superficie corporal —que combina peso y estatura— se correlaciona razonablemente con el volumen de distribución y el metabolismo de muchos citotóxicos. Dosificar así busca un equilibrio: suficiente medicamento para actuar sobre el tumor, sin exceso que multiplique la toxicidad. Por eso el peso y la talla se registran antes de cada ciclo.
Sí, es frecuente y forma parte del manejo normal. Las causas habituales son neutrófilos por debajo de 1,500/mcL, plaquetas bajas, CPK elevada más de 2.5 veces el límite normal, alteraciones importantes de las pruebas hepáticas o toxicidad grave del ciclo anterior. Retrasar o reducir la dosis no significa que el tratamiento esté fallando: es la forma de mantenerlo seguro.
Por perfusión intravenosa continua durante 24 horas, preferentemente a través de un catéter venoso central. Antes de la perfusión se administra dexametasona 20 mg por vía intravenosa, 30 minutos antes. La preparación y la administración corresponden a personal capacitado en el manejo de citotóxicos.
24 horas en el esquema de monoterapia para sarcoma. Puede realizarse con hospitalización o, en algunos centros, de forma ambulatoria con una bomba de perfusión portátil, según los recursos y el protocolo de la unidad. En el esquema combinado para cáncer de ovario, la duración de la perfusión es menor.
Cada 3 semanas (21 días), contando desde el inicio de una perfusión hasta el inicio de la siguiente. Ese intervalo permite que los recuentos sanguíneos y las pruebas hepáticas se recuperen antes del siguiente ciclo.
Porque es un citotóxico que exige preparación en campana de seguridad, perfusión controlada durante 24 horas, vigilancia de reacciones y disponibilidad para tratar complicaciones como neutropenia febril, elevación de enzimas hepáticas o extravasación. Además requiere análisis antes de cada ciclo, cuya interpretación determina si el ciclo se administra.
Porque la trabectedina es vesicante: si se sale de la vena, puede causar daño y necrosis del tejido. Un catéter central —un puerto subcutáneo o un catéter tipo PICC— entrega el medicamento en una vena de gran calibre y alto flujo, lo que reduce ese riesgo y evita el deterioro de las venas periféricas durante una perfusión tan prolongada.
Avise cuanto antes a su equipo tratante para reprogramar. No la deje pasar sin comunicarlo: el retraso puede tener implicaciones sobre el control de la enfermedad, y además la programación incluye reservar la cama o la bomba, preparar el medicamento y realizar los análisis previos. El equipo indicará la nueva fecha.
Antes del primer ciclo se realizan biometría hemática completa, pruebas de función hepática (bilirrubina, transaminasas, fosfatasa alcalina), creatina fosfoquinasa (CPK), función renal, estudios de imagen basales del tumor y una evaluación cardiaca con medición de la fracción de eyección, sobre todo si recibió antraciclinas o tiene antecedentes cardiovasculares. En mujeres en edad reproductiva, prueba de embarazo.
Porque los resultados deciden si el ciclo se administra. Se comprueba que los neutrófilos sean de al menos 1,500/mcL, que las plaquetas sean suficientes, que las pruebas hepáticas estén dentro de los límites aceptables y que la CPK no supere 2.5 veces el valor normal. Si algún parámetro está fuera de rango, el ciclo se retrasa o la dosis se reduce.
Por dos motivos: previene la náusea y el vómito y, sobre todo, protege el hígado. La premedicación con dexametasona 20 mg intravenosa 30 minutos antes de la perfusión reduce la elevación de las enzimas hepáticas asociada a la trabectedina, y por eso forma parte obligatoria del esquema, no es opcional.
Informe si tiene enfermedad hepática o hepatitis, enfermedad renal, problemas cardiacos (insuficiencia cardiaca, arritmias, infarto previo) o el antecedente de haber recibido antraciclinas y en qué dosis acumulada, enfermedades musculares, infecciones activas y cualquier reacción previa a la quimioterapia. Mencione también si está embarazada, planea estarlo o amamanta.
Todos, incluidos los de venta libre y herbolarios. Importan especialmente los que afectan al citocromo CYP3A4: inhibidores potentes como el ketoconazol o el claritromicina aumentan los niveles de trabectedina, e inductores como la rifampicina o la hierba de San Juan los reducen. También las estatinas, por el riesgo conjunto de daño muscular, y cualquier fármaco hepatotóxico.
Sí: la hepatotoxicidad es uno de sus efectos más característicos. Lo habitual es una elevación transitoria de las transaminasas que alcanza su pico algunos días después de la perfusión y se normaliza antes del siguiente ciclo. En una minoría de pacientes puede ser más intensa y obligar a reducir la dosis o a suspender el tratamiento.
Porque el daño hepático suele ser silencioso al inicio: las enzimas se elevan antes de que aparezca cualquier síntoma. Medirlas antes de cada ciclo —y, según el protocolo, también entre ciclos— permite ajustar la dosis a tiempo y evitar una toxicidad grave.
Piel u ojos amarillos (ictericia), orina oscura, heces claras, dolor en la parte superior derecha del abdomen, náusea persistente, pérdida del apetito, cansancio intenso o picazón generalizada. Ante cualquiera de ellos, avise a su oncólogo sin esperar a la próxima cita.
El oncólogo puede retrasar el ciclo hasta que los valores se recuperen, reducir la dosis en los ciclos siguientes o, si la alteración es grave o persistente, suspender el tratamiento. En pacientes con insuficiencia hepática moderada la dosis inicial ya es menor (0.9 mg/m²), y en insuficiencia hepática grave el medicamento no debe administrarse.
Sí. La neutropenia —descenso de los neutrófilos, los glóbulos blancos que combaten las bacterias— es uno de sus efectos más frecuentes y puede ser intensa. Suele alcanzar su punto más bajo alrededor de los 10 a 15 días tras la perfusión y recuperarse antes del siguiente ciclo.
Es la disminución del número de neutrófilos en la sangre. Como son la primera línea de defensa frente a las bacterias, cuando su número cae el organismo pierde capacidad de contener una infección, que puede progresar rápidamente a una situación grave. Por eso se ha descrito la sepsis neutropénica, incluso mortal, como una de las advertencias más importantes de este medicamento.
La fiebre de 38 °C o más durante la quimioterapia es una urgencia médica hasta que se demuestre lo contrario. Comuníquese de inmediato con su equipo o acuda a urgencias, indicando que está recibiendo quimioterapia. No tome antibióticos ni antipiréticos por su cuenta antes de que lo valoren: pueden enmascarar el cuadro.
Sí. La anemia produce cansancio, palidez, falta de aire al esfuerzo y palpitaciones. La trombocitopenia (plaquetas bajas) aumenta el riesgo de sangrado: moretones sin causa, sangrado de encías o nariz, puntitos rojos en la piel. Ambas se vigilan en cada biometría y, si son importantes, pueden requerir transfusión o ajuste de dosis.
Porque permiten anticipar los problemas: detectar una neutropenia antes de que aparezca la infección, una trombocitopenia antes del sangrado y una anemia antes de que sea sintomática. Además, son el dato objetivo con el que el oncólogo decide si administra el ciclo, lo retrasa o modifica la dosis.
Sí. Puede producir dolores musculares y, con poca frecuencia pero de forma relevante, daño del músculo (rabdomiólisis). Es uno de los motivos por los que se mide la CPK antes de cada administración.
La rabdomiólisis es la destrucción de fibras musculares, que libera a la sangre su contenido —entre otras sustancias, la mioglobina—. Esa mioglobina puede dañar los riñones y provocar insuficiencia renal aguda. Es poco frecuente con trabectedina, pero puede ser grave, y el riesgo aumenta si se combina con otros fármacos que afectan al músculo, como las estatinas.
Dolor muscular intenso o generalizado, debilidad muscular marcada, calambres importantes, sensibilidad al tacto en los músculos y, muy especialmente, orina de color oscuro, como refresco de cola, o una disminución notoria de la cantidad de orina. Ese último signo obliga a atención urgente.
Porque la CPK es una enzima que se libera cuando el músculo se daña, y por lo tanto funciona como un detector temprano de rabdomiólisis. La ficha técnica establece que debe medirse antes de cada administración y que el tratamiento debe suspenderse si supera 2.5 veces el límite superior normal, antes de que aparezcan síntomas.
Los más comunes, presentes en al menos el 20 % de los pacientes, son náusea, cansancio, vómito, estreñimiento, disminución del apetito, diarrea, hinchazón de piernas (edema periférico), falta de aire y dolor de cabeza. A ellos se suman las alteraciones de laboratorio ya mencionadas: neutropenia, anemia, trombocitopenia y elevación de enzimas hepáticas.
Sí, los cuatro están entre sus efectos más frecuentes. La náusea y el vómito se previenen en buena medida con la dexametasona previa y con antieméticos adicionales cuando hacen falta. El cansancio suele ser acumulativo a lo largo de los ciclos y mejora con actividad física ligera, buen descanso y corrección de la anemia si existe.
Sí: puede producir dolor, enrojecimiento o inflamación en el sitio de la perfusión y, con el uso de vías periféricas, irritación de la vena. Es una de las razones por las que se prefiere un catéter venoso central, sobre todo tratándose de una perfusión de 24 horas.
Se produce una extravasación, y como la trabectedina es vesicante, puede causar daño tisular y necrosis, con lesiones que en casos graves requieren cirugía. Si durante la perfusión siente ardor, dolor, hinchazón o ve enrojecimiento alrededor del acceso venoso, avise de inmediato: se detiene la perfusión y se aplica el protocolo correspondiente.
Busque atención urgente ante: fiebre de 38 °C o más o signos de infección; orina oscura, dolor o debilidad muscular intensos (posible rabdomiólisis); piel u ojos amarillos, orina oscura o dolor abdominal alto (posible daño hepático); falta de aire, hinchazón de piernas o palpitaciones (posible afectación cardiaca); sangrado o moretones inusuales; hinchazón generalizada con caída de la presión (posible síndrome de fuga capilar); o dolor e hinchazón en el sitio de la perfusión.
Sí. La trabectedina se metaboliza principalmente por el citocromo CYP3A4, de modo que los inhibidores potentes (ketoconazol, itraconazol, claritromicina, ritonavir) aumentan su concentración y su toxicidad, y los inductores potentes (rifampicina, fenitoína, carbamazepina, hierba de San Juan) la reducen y pueden restarle eficacia. También conviene precaución con las estatinas, por el riesgo compartido de daño muscular, y con otros fármacos hepatotóxicos.
Sí. Evite el alcohol, porque suma toxicidad hepática al medicamento. Evite también el jugo de toronja y la toronja, que inhiben el CYP3A4 y pueden aumentar los niveles de trabectedina. Por lo demás, se recomienda una dieta equilibrada y buena hidratación, especialmente en los días posteriores a la perfusión.
Las vacunas inactivadas, como la de influenza, generalmente pueden aplicarse y suelen recomendarse, procurando que no coincidan con el punto más bajo de los neutrófilos. Las vacunas de virus vivos atenuados están contraindicadas durante la quimioterapia. Consulte siempre con su oncólogo el momento adecuado.
En insuficiencia hepática moderada puede utilizarse con la dosis reducida a 0.9 mg/m²; en insuficiencia hepática grave no debe administrarse. En cuanto al riñón, la experiencia en insuficiencia renal grave es limitada y su uso requiere valoración individual; además, la función renal se vigila por el riesgo de rabdomiólisis. En ambos casos la decisión corresponde al oncólogo.
No se recomienda. La trabectedina puede causar daño al feto y solo se consideraría en situaciones excepcionales en las que el beneficio para la madre superara claramente el riesgo. Antes de iniciar, en mujeres en edad reproductiva se realiza una prueba de embarazo.
Sí. Por su mecanismo —un agente que actúa directamente sobre el ADN— y por los datos en animales, se considera que puede provocar malformaciones y pérdida del embarazo. Es la razón de las recomendaciones estrictas de anticoncepción durante y después del tratamiento.
Las mujeres con capacidad de embarazo deben usar un método anticonceptivo eficaz durante el tratamiento y hasta 8 meses después de la última dosis. Los hombres con pareja que pueda embarazarse deben usar anticoncepción durante el tratamiento y hasta 5 meses después. Consulte con su médico qué método es el más adecuado en su caso.
Informe de inmediato a su oncólogo y no tome ninguna decisión por su cuenta. El equipo valorará el momento del embarazo, la exposición recibida, el estado de la enfermedad y las alternativas disponibles, y coordinará la atención con obstetricia. La información se registra además para el seguimiento del caso.
No. Se recomienda suspender la lactancia durante el tratamiento y hasta 3 meses después de la última dosis, por el riesgo de reacciones graves en el lactante. Si desea amamantar más adelante, converse con su equipo el momento apropiado.
Es posible. Los tratamientos que actúan sobre el ADN pueden afectar la fertilidad tanto en hombres como en mujeres, de forma temporal o permanente. Si desea tener hijos en el futuro, plantee el tema antes de iniciar el tratamiento: existen opciones de preservación de la fertilidad —congelación de semen, de óvulos o de tejido ovárico— que deben organizarse con antelación.
En refrigeración, entre 2 y 8 °C, dentro de su estuche original. Los frascos son de un solo uso y, una vez reconstituida y diluida la solución, debe utilizarse dentro de los plazos que establece el servicio de farmacia. Es un medicamento peligroso, por lo que su manejo y desecho siguen procedimientos especiales.
Sí. La cadena de frío es obligatoria, tanto en el almacén de la farmacia como durante el traslado al hospital. Si adquiere el medicamento por su cuenta, exija entrega en contenedor refrigerado, verifique que llegue frío y entréguelo cuanto antes al servicio de farmacia del hospital.
No. Un frasco que estuvo fuera del rango de temperatura, que se congeló o que muestra grumos compactos, humedad o cambio de color debe desecharse. Tampoco debe utilizarse si el envase está dañado o si la fecha de caducidad ya pasó. Informe siempre al equipo si tiene dudas sobre cómo viajó o se guardó el producto.
Porque es un citotóxico peligroso que debe reconstituirse y diluirse en campana de seguridad biológica, con equipo de protección, para evitar la exposición del personal; porque la dosis exige un cálculo exacto por superficie corporal a partir de varios frascos; y porque su administración requiere acceso venoso central, control de una perfusión de 24 horas y vigilancia de complicaciones como la extravasación. Nada de eso puede hacerse fuera de un entorno hospitalario.
Sí. Yondelis es un medicamento oncológico de prescripción y de uso hospitalario: su venta requiere receta médica con nombre y cédula profesional del oncólogo tratante. Además, solo puede ser preparado y administrado por personal capacitado en el manejo de citotóxicos. Un vendedor dispuesto a entregarlo sin receta es una señal de alerta clara sobre la procedencia del producto.
Precios de referencia actualizados al 22 de September de 2026. Los precios pueden variar entre farmacias y con el tiempo.
En México, el precio de Yondelis 1 mg (Trabectedina) en su presentación de Frasco ámpula con 1 mg de polvo liofilizado para concentrado para solución para perfusión intravenosa oscila aproximadamente entre $55000 MXN y $64268.42 MXN, según la farmacia.
El precio corresponde a un frasco ámpula de 1 mg, que es el contenido de la presentación y no la dosis de un paciente. La dosis habitual es de 1.5 mg por metro cuadrado de superficie corporal, de modo que una persona con 1.7 m² necesita alrededor de 2.55 mg por ciclo, es decir, tres frascos; con superficies mayores pueden hacer falta cuatro. Como los ciclos se repiten cada tres semanas mientras el tratamiento siga siendo eficaz, conviene calcular el costo por ciclo y proyectarlo a varios meses. En pacientes con insuficiencia hepática moderada la dosis se reduce a 0.9 mg/m², con el consiguiente menor consumo. A este costo hay que sumar el de la administración hospitalaria: la perfusión dura 24 horas y requiere un catéter venoso central y premedicación con dexametasona.
Trabectedina
1 mg por frasco ámpula
Agente alquilante que se une al surco menor del ADN e interfiere con la transcripción y la reparación por escisión de nucleótidos
| Farmacia | Precio (Frasco ámpula con 1 mg de polvo liofilizado para concentrado para solución para perfusión intravenosa) |
|---|---|
| Farmacia Oncológica Santa RitaFarmacia de alta especialidad · medicamento auténtico verificado | $55,000 MXNComprar ahora |
| Vida Farmacias | $63,549 MXN |
| Farmacias Especializadas | $64,268.42 MXN |
Precios de referencia recabados de farmacias especializadas en México. No constituyen una oferta de venta ni reemplazan la cotización directa con cada establecimiento.
Para identificar Yondelis 1 mg original, revise que el estuche llegue sellado, con el nombre del laboratorio, el número de lote y la fecha de caducidad legibles y coincidentes entre la caja y la etiqueta del frasco, y que el tapón y el precinto de aluminio estén intactos. El contenido es un polvo liofilizado de color blanco a blanquecino; desconfíe si presenta grumos compactos, humedad o cambios de color, o si el frasco llega a temperatura ambiente cuando debió conservarse entre 2 y 8 °C. Desconfíe también de los precios muy por debajo del mercado y de las ventas por redes sociales, aplicaciones de mensajería o sitios sin domicilio verificable: la trabectedina se utiliza en sarcomas avanzados y en cáncer de ovario recurrente, donde cada ciclo cuenta, y un producto falso, inactivo o mal conservado significa perder tiempo de tratamiento sin que nadie lo note hasta el siguiente estudio de control. Adquiéralo únicamente en farmacias con farmacéutico responsable que garanticen la cadena de frío y emitan factura.
En nuestras referencias de 2026, el frasco de 1 mg va de $55,000 a $64,268.42 MXN según la farmacia, y Farmacia Oncológica Santa Rita ofrece el precio más accesible. El número de frascos por ciclo depende de la superficie corporal del paciente: con la dosis habitual de 1.5 mg/m², una persona de 1.7 m² requiere alrededor de tres frascos.
Yondelis contiene trabectedina y se utiliza para tratar el liposarcoma y el leiomiosarcoma avanzados o metastásicos en pacientes que ya recibieron un esquema con antraciclinas y, según la indicación autorizada de cada país, determinados casos de cáncer de ovario recurrente sensible al platino, en combinación con doxorrubicina liposomal pegilada.
La dosis se calcula por superficie corporal, no por frascos. Con 1.5 mg/m², un paciente de 1.6 m² necesita 2.4 mg (tres frascos) y uno de 2 m², 3 mg (tres frascos exactos). El servicio de farmacia prepara la dosis exacta a partir de los frascos necesarios.
Porque la perfusión prolongada mejora la tolerancia del medicamento: administrarlo lentamente a lo largo de 24 horas reduce las concentraciones máximas en sangre y con ello la toxicidad, especialmente la hepática. Por la misma razón se administra a través de un catéter venoso central.
Antes de cada ciclo se revisan la biometría hemática completa (en particular los neutrófilos y las plaquetas), las pruebas de función hepática (bilirrubina, transaminasas y fosfatasa alcalina) y la creatina fosfoquinasa (CPK). Con esos resultados el oncólogo decide si administra el ciclo, lo retrasa o reduce la dosis.
Sí. Yondelis es un medicamento oncológico de prescripción y de uso hospitalario; su venta requiere receta médica del oncólogo tratante, y debe ser preparado y administrado por personal de salud capacitado en el manejo de citotóxicos.